El Convento de Cazalla, situado en el término municipal de Cárcheles, es un antiguo monasterio cuyos orígenes se remontan a la primera mitad del siglo XVI. En este lugar se fundó un cenobio de la Orden de San Agustín, considerado el primero establecido por esta orden en la actual provincia de Jaén. Los monjes eligieron este enclave por su carácter aislado y por la presencia de agua y vegetación, condiciones favorables para llevar una vida de retiro y contemplación.
La primera referencia documental conocida del monasterio aparece en 1541, en el Capítulo Provincial de la Orden de San Agustín celebrado en Dueñas (Palencia), donde se menciona como el “convento de Jaén”. Inicialmente estuvo dedicado a Nuestra Señora de la Esperanza, advocación que aparece documentada a partir de 1573.
En 1578, el monasterio pasó a manos de la Orden de San Basilio Magno, cuyos monjes lo convirtieron en uno de los centros basilios más importantes de la zona. Durante el siglo XVIII alcanzó su mayor desarrollo, llegando a contar con una pequeña comunidad religiosa, personal de servicio y amplias tierras de cultivo en su entorno.
En la actualidad solo se conservan algunos restos del antiguo conjunto monástico. Destaca una portada con arco de medio punto cegado, que daba acceso al templo. Sobre ella se encuentra una hornacina en la que se conserva la imagen de San Basilio Magno, una pequeña talla de yeso que muestra la cabeza del santo con barba y mitra, recientemente restaurada.
El entorno del convento conserva además restos de un antiguo castillo de origen musulmán, del que procede el nombre de Cazalla. Este paraje forma parte del patrimonio histórico y cultural del municipio y refleja la importancia que tuvo este enclave religioso en la historia de la comarca de Sierra Mágina.