Lince Ibérico
Parajes singulares
, Andújar
El mayor número de población del gato clavo
A pesar de que el lince ibérico es una especie protegida desde el año 1966, este maravilloso felino se encuentra en peligro de extinción. En la actualidad solamente dos poblaciones resultan viables y consolidadas para el desarrollo y proliferación de esta especie: la de Doñana y la existente en los espacios naturales Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro y Parque Natural Sierra de Andújar, siendo en este último espacio donde se encuentra el mayor núcleo de población del gato clavo.
Para ver un lince en Andújar
Para intentar localizar y observar un lince ibérico debemos buscar un buen observatorio desde el cual veamos mucha sierra, muchas laderas, roquedos, matorral y sobre todo, muchos claros de pastizal. Entre las mejores zonas para hacer una jornada de observación están:
Camino de la Lancha en su último tramo.
Camino y área recreativa del Encinarejo.
Embalse del Encinarejo desde la orilla norte.
Todos los miradores de la zona sur del parque.
Sendero del Jabalí.
Área recreativa de la recta en Lugar Nuevo.
Situados en el observatorio, es fundamental estar siempre muy atentos y en silencio, así, incluso a simple vista, podemos distinguir un lince moviéndose si no está demasiado lejos. También comenzaremos un barrido de la zona mediante unos prismáticos. Con ellos iremos mirando los claros y los salientes del terreno; así, podremos descubrir algún gato apostado sobre una roca. El telescopio debemos dejarlo para la última búsqueda, para ir mirando más lejos e ir buscando muy despacio o, incluso, para mirar el animal una vez que lo hayamos descubierto.?
Como ocurre con casi todos los predadores, los córvidos se muestran muy agresivos también con el lince ibérico (quizá sea este el animal con el que más se alborotan), por eso tenemos que estar muy pendientes de los movimientos y los reclamos de las urracas. El 50% del éxito de observar un lince puede venir de saber interpretar a los córvidos.
Por el bien de la especie y de los futuros visitantes que busquen ver el gran gato, debemos respetar todas las normas de uso público, ser respetuosos con el medio, mantenernos siempre en silencio y no molestar de ningún modo a los animales. Tampoco debemos entrar sin autorización en las fincas de propiedad privada o desviarnos de los senderos establecidos.