Km. 0
El recorrido comienza en la rotonda de El Pino, en la calle Senda de los Huertos de Jaén. Desde aquí se toma la Carretera de Otíñar (JA-3210) en dirección sur, dejando atrás las últimas casas del casco urbano. A la derecha queda la vista del Castillo de Santa Catalina, símbolo histórico de la ciudad, que corona el cerro vigilando Jaén desde la Edad Media. La carretera asciende suavemente entre huertas tradicionales y olivares centenarios, con panorámicas hacia los cerros de Jabalcuz, cubiertos por su denso pinar. Al fondo se perfila el valle del río Quiebrajano, que acompañará gran parte de la ruta hacia Sierra Mágina. Para quienes pedalean hasta aquí la ruta ofrece contemplar un entorno de transición entre la campiña jiennense y las primeras estribaciones montañosas. Tras unos 3,4 km, se alcanza un desvío en el que se gira ligeramente a la izquierda para incorporarse al Camino de Valdecañas. Este tramo, de unos 2 km, discurre entre olivares sobre lomas suaves, con la sierra al fondo. El camino conduce directamente hacia la zona de Puente de la Sierra, puerta natural de acceso a los valles de Otíñar y a las rutas que se adentran en el Parque Natural de Sierra Mágina.
Km. 5,4
Gira a la derecha para incorporarte a la A-317. Durante 1,6 kilómetros, esta carretera te lleva a través de una región con vistas expansivas de los valles y montañas circundantes, proporcionando un gran entorno para pedalear en un área poco transitada. Tras dejar atrás el tramo inicial del Camino de Valdecañas, la ruta prosigue hacia el suroeste durante 2 km por un carril del diseminado de Valdecañas, entre olivares y pequeñas huertas. Un breve desvío a la izquierda enlaza de nuevo con la JA-3210; se avanza unos metros hasta la rotonda, donde se toma la primera salida en dirección a Puente de la Sierra. El recorrido cruza el río Quiebrajano —también llamado río Jaén—, cuyas aguas discurren encajadas en un valle de gran interés natural. A la derecha se elevan las estribaciones de Sierra Jabalcuz, cubiertas por un característico pinar, mientras a la izquierda continúan las lomas de olivar. Tras unos 2 km se alcanza el núcleo de Puente de la Sierra, lugar de recreo tradicional de los jiennenses. En este entorno, marcado por la proximidad del Quiebrajano, se encuentra la parroquia de Santa Cristina, además de antiguos caminos que antaño comunicaban Jaén con los valles de Otíñar y el interior de Sierra Mágina. La ruta continúa hacia el sur, bordeando áreas residenciales y antiguas caserías, hasta salir definitivamente del diseminado. Tras recorrer en total unos 7,5 km desde el inicio del Camino de Valdecañas, se alcanza la salida de Puente de la Sierra, punto de referencia clave antes de iniciar el ascenso hacia Carchelejo.
Km. 12,9
A la salida de Puente de la Sierra, la ruta prosigue en dirección sureste, siguiendo el curso del río Quiebrajano entre huertas y caserías. El trazado asciende de forma progresiva, con repechos que anticipan la subida a Carchelejo. A la derecha, sobre un promontorio rocoso, se alzan las ruinas del Castillo de Otíñar, fortaleza medieval que dominaba este valle estratégico. Muy cerca, en la misma ladera caliza, se encuentra el Abrigo del Toril, en la margen derecha de la carretera y a media ladera; se accede por un pequeño sendero señalizado que parte de un ensanche de la vía. El abrigo conserva petroglifos cuya técnica y motivos lo hacen excepcional, testimonio de los primeros pobladores de la sierra.
Km. 15,7
Tras recorrer unos 3 km, el paisaje se abre hacia un entorno dominado por la roca y el bosque: las paredes calizas del valle muestran la huella de la erosión kárstica, con cortados, abrigos y pequeños barrancos. Las laderas se cubren de pinares de repoblación mezclados con encinas y quejigos, que aportan sombra y frescor al ascenso. El itinerario alcanza la Cañada de las Hazadillas, antiguo enclave de pastoreo que hoy da acceso a varios senderos de media montaña. A partir de aquí, la subida se hace continuada y la carretera avanza encajada entre barrancos y cárcavas. Conforme se gana altura, se imponen en el horizonte las sierras interiores de Mágina, de relieve abrupto y cubierta mediterránea. Unos 8,5 km después de la Cañada de las Hazadillas, la ruta C2 enlaza con la ruta cicloturista C1. Desde este punto se continúa por la misma pista, con un leve giro a la derecha para seguir el trazado. Finalmente, tras un ascenso de casi 14 km por una pista en buenas condiciones para cicloturismo, se alcanza el núcleo de Carchelejo (940 m), con sus casas blancas agrupadas alrededor de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles. Desde aquí, las vistas se abren hacia el valle del Guadalbullón y las sierras que anuncian la entrada al corazón del parque natural.
Km. 26,4
Desde Carchelejo, la ruta abandona el núcleo urbano y desciende por las calles del municipio hasta salir del caserío por la JV-2227. En apenas 300 m se alcanza la conexión con la JA-3206, por la que se continúa hacia el este. El paisaje se abre aquí hacia el valle del Guadalbullón, dominado por lomas de olivar que descienden suavemente hacia la campiña. Tras unos 2 km, la carretera enlaza con la N-323a (antigua Bailén– Motril), uno de los grandes ejes históricos de comunicación entre Sierra Mágina y la campiña jiennense. Se toma el desvío a la izquierda, en dirección norte. El pedaleo se hace cómodo, con un descenso suave entre laderas olivareras que escoltan el valle. En este tramo, la ruta C2 se une a la ruta C4, compartiendo trazado durante 5,3 km. A lo largo de los primeros 3,6 km de este tramo compartido se avanza sin dificultad hasta la rotonda que da acceso al Área de servicio El Oasis. Tras completar el recorrido común (5,3 km), ambas se separan: la C1 continúa hacia el noroeste y la C2 prosigue hacia el este.
Km. 34
Desde el Área de servicio El Oasis, la ruta retoma la N-323a en dirección norte, pedaleando en paralelo al valle del Guadalbullón. El perfil es casi llano, con ligeras ondulaciones, lo que permite un pedaleo cómodo tras el descenso previo desde Carchelejo. A ambos lados, las lomas aparecen cubiertas de un olivar denso que desciende hasta el río, mientras que al este se levantan las sierras que anuncian la entrada a Mágina. Al llegar a una señal de ‘STOP’, se ignora el puente a la derecha y se continúa recto por la N-323a rumbo al siguiente destino. En apenas 4 km se alcanza La Cerradura, pequeño núcleo estratégico en este corredor natural.
37,9
Tras dejar atrás La Cerradura, la ruta continúa por la N-323a. El trazado alterna tramos rectos con suaves curvas. El perfil presenta un ligero ascenso progresivo, casi imperceptible, que anuncia la aproximación a La Guardia de Jaén. En este tramo se deja a la derecha el histórico molino de “Atocha” antes de seguir hacia el siguiente punto de interés. Tras unos 6 km de recorrido, se alcanza La Guardia de Jaén, un municipio de marcado carácter serrano cuyo legado histórico se remonta a época íbera y medieval. Su emplazamiento, en lo alto de un cerro que domina la campiña y controla el acceso a Sierra Mágina, le otorgó durante siglos una gran importancia estratégica. Hoy el caserío se encuentra presidido por los restos de su castillo medieval y por la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, una destacada obra del renacimiento jiennense. Desde sus miradores se disfrutan amplias vistas del valle del Guadalbullón, de las sierras de Mágina al sur y de la Sierra Sur recortándose en el horizonte.
Km. 43,9
El itinerario desciende desde La Guardia de nuevo hacia el fondo del valle. La carretera mantiene un trazado cómodo, con largos tramos rectos y un perfil favorable que facilita el pedaleo. A la derecha se extiende la campiña jiennense, mientras que hacia el sur se recorta la silueta de Mágina, cada vez más lejana. Tras unos 11 km se alcanza el entorno de Puente Jontoya, paso tradicional hacia la capital. El puente cruza el arroyo del mismo nombre, rodeado de huertas, cortijos y vegetación de ribera que contrasta con la uniformidad del olivar.
Km. 59,4
Desde Puente Jontoya, la ruta prosigue hacia el noroeste por la carretera que conecta con la Ronda Sur de Jaén. A medida que se aproxima la ciudad, el olivar cede terreno al paisaje urbano y, en el horizonte, se perfilan los cerros que enmarcan la capital.
Km. 62
La ruta finaliza en el mismo punto de partida. Tras la rotonda, se sigue recto por la Ronda Sur y se toma la salida de la izquierda antes del puente para cruzarlo por la parte superior, cerrando así un itinerario que combina naturaleza, historia y cultura en un entorno único.