Cambil

El municipio, compuesto por las localidadades de Cambil y Arbuniel, asciende desde el valle del río Guadabullón hasta las cumbres del Almadén, segundo pico más alto de la provincia, en un paisaje marcado por la montaña, el olivar y el agua. Los ríos Villanueva, Oviedo y Cambil riegan huertas y campos en torno a ambos núcleos, donde el sonido constante del agua acompaña la vida diaria entre acequias, lavaderos y antiguos molinos.

El protagonista de Arbuniel es el Nacimiento del río homónimo, un manantial de abundante caudal que dio origen al pueblo y permitió su desarrollo agrícola. Junto a él se alza la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, construida en el siglo XIX. Cada verano, la Recreación Histórica de Arbuniel convierte sus calles en un escenario vivo donde vecinos y visitantes reviven el pasado del municipio.

El casco histórico de Cambil, declarado Bien de Interés Cultural, se organiza al pie de dos cerros coronados por los castillos de Cambil y Alhabar de época nazarí, de los que apenas se conservan algunos lienzos; con calles estrechas de paredes encaladas y antiguas casas solariegas,  destacan la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación, de estilo renacentista y con un valioso patrimonio artistic con uno de los retablos del XVII más importantes de la provincia; la Casa Palacio de la calle Real, el Antiguo Hospital de Pobres Pasajeros, con su llamativa fachada barroca, y la Casa de los Salazares o Casa del Condestable, reflejo del pasado noble de la villa.

Muy cerca está la preciosa pedania de Mata-Bejid, con su singular arboleda de chopos y sus edificios de arquitectura regionalista. En sus inmediaciones está el Centro de Visitantes Mata–Bejid, punto de partida para descubrir el parque natural, y los restos del Castillejo de origen musulmán de Mata–Bejid, declarada Bien de Interés Cultural.

Apenas a un kilómetro del casco urbano se han encontrado las huellas de reptiles prehistóricos, en concreto de arcosaurio, con ejemplares custodiados en el ayuntamiento. Es un recurso paleontológico único.

Las tradiciones de Cambil siguen muy vivas con celebraciones como la Tambora, en la madrugada de la Inmaculada, y la festividad del Santo Cristo del Mármol que incluye el velatorio del lienzo en su ermita, a finales de febrero. La identidad local también se refleja en el aguacebá, un refresco tradicional a base de agua, azúcar, canela y harina de cebada tostada y hielo, ligado a la antigua industria de la nieve de Sierra Mágina y símbolo de la cultura popular de la zona.

Para quienes buscan naturaleza activa, Cambil es uno de los grandes escenarios de Sierra Mágina. En su término municipal se encuentra uno de los centros de visitantes del parque desde donde parten rutas hacia cumbres y senderos que recorren bosques de encinas y quejigos, zonas de roca y miradores con amplias vistas sobre el olivar y la campiña como  el Peralejo,  Gibralberca o la subida a Pico Mágina y Miramundos. En sus proximidades se localiza la Vía Ferrata de Cambil, una experiencia de aventura entre roca y paisaje.

Las rutas del agua y los olivares, el entorno del río Arbuniel o los nacimientos escalonados de Mata Bejid muestran la importancia del agua en el paisaje.

Además, el municipio cuenta  con vías de escalada en la propia peña del castillo y acoge citas deportivas como la Mágina Bike o Mágina Top Trail, que asciende a las cumbres más altas de la sierra. En definitiva, es un lugar donde la montaña y el olivar se encuentran para ofrecer una experiencia completa.

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