La Loma y Las Villas

La región se encuentra en la zona central de la provincia de Jaén, en una franja de paisaje suave y ondulado dominada por el impresionante mar de olivos, situada entre el curso alto del río Guadalquivir y el río Guadalimar, hasta su confluencia, con una orientación SW-NE. Limita al norte con Sierra Morena, al sur con Sierra Mágina y al este con las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, se abre al oeste al vasto valle del Guadalquivir.

Su privilegiada ubicación ha hecho de la región protagonista de importantes acontecimientos históricos desde la antigüedad, que han dejado preciosas huellas, y de una magnífica producción arquitectónica, especialmente del Renacimiento, que se encuentra diseminada por toda la Loma, encontrando su máximo esplendor en los conjuntos de Úbeda, Baeza o Sabiote.

El patrimonio monumental es tan abundante como la artesanía y la gastronomía, donde la oferta es impresionante: alfarería y cerámica, forja, mampostería, tapices, esparto, vidrieras y tapices. Para degustar los manjares típicos de la gastronomía, no pueden faltar platos como el potaje de garbanzos con acelgas, el potaje de judías con berenjena, los mareaos de garbanzos, las empanadillas de vigilia, los andrajos y los productos de la matanza como el lomo, Morcilla o chorizo, bacalao a la Baeza, pipirrana, arroz en caldo o carne en salsa de tomate y dulces como virolos, bizcochos o pastas caseras y ochíos en almíbar que harán las delicias de los más exquisitos paladares. Todos estos alimentos se pueden disfrutar con sus espléndidos vinos Torreperogil, brandies y bebidas anisadas como el risol y la paloma.

También cuenta con espacios naturales protegidos por sus valores excepcionales, como los embalses de Puente de La Cerrada, Doña Aldonza y Pedro Marín, en el Guadalquivir, y La Laguna Grande, humedales de singular importancia que albergan numerosas aves acuáticas.