Saltar al contenido principal

Refuge Campo del Espino - Pontones

  • 9.jpg
  • 2.jpg
  • 3.jpg
  • 4.jpg
  • 5.jpg
  • 6.jpg
  • 7.jpg
  • 8.jpg
  • 1.jpg
  • 10.jpg
  • 11.jpg
  • 12.jpg
  • 13.jpg
  • 14.jpg
  • 15.jpg
  • 16.jpg
  • 17.jpg
  • 9.jpg
  • 2.jpg
  • 3.jpg
  • 4.jpg
  • 5.jpg
  • 6.jpg
  • 7.jpg
  • 8.jpg
  • 1.jpg
  • 10.jpg
  • 11.jpg
  • 12.jpg
  • 13.jpg
  • 14.jpg
  • 15.jpg
  • 16.jpg
  • 17.jpg

Description

This is one of the stages that go through the overwhelming altiplanicie of Los Campos de Hernán Perea, at 1600 m of medium altitude, a vast territory that has historically been deforsted to open pastures to the Segurean sheep. Its landscape is impressed by the breadth of its panorama, always flanked by great elevations, such as the Calar de las Doves on the right and the Pinar del Risco on the left. In winter it is the territory of snow. In spring, of the green pastures of height. And always, home to an ancient livestock culture that deserves the highest recognition. The leonate vulture and the fences will accompany us with their flight.

In the stretch that runs through Los Campos there is hardly any tree, but in exchange for this lack we enjoy wide horizons and a deep sense of being in one of the most remote, authentic and unknown enclaves of the Andalusian mountains. In fact, the feeling of loneliness is still somewhat deceptive, as it is a very livestock area, it is common to find the shepherds who are in the care of their Segurean sheep.

We will know one of the enclaves that give the most identity to the natural park: the birth of the Segura River, which runs in a spectacular crystalline poza. The water comes from a cave that forms part of the underground system that collects the abundant rainfall in the fields of Hernán Perea. In its surroundings, the rock paintings of the Abrigo de La Cañada de la Cruz bear witness that the human being felt as welcoming these mountains thousands of years ago.

This stage begins with the start of the GR 247.2 variant. Near the birth of the Segura River begins the 6 derivation of GR 247, towards the viewpoint of Juan León, which in a short walk is located from the Segura valley to the Guadalquivir.

Hiking

GR247 Forest Routes

Useful Information

Distance: 14,15 km

Datos de la ruta

ROUTE NAME

Refugio Campo del Espino - Pontones

TRAIL TYPE

--

DIFFICULTY

Media

TOTAL DISTANCE (IN KILOMETERS) 14,15 km

  • Stretch of asphalt or concrete: 6.86%

  • Section of track, forest road, or dry watercourse: 88.89%

  • Trail section: 4.25%

  • Sections of livestock trails: 0

HUSO 30S

According to Projection UTM Datum ETRS89

ESTIMATED TRAVEL TIME

4 h

ROAD SURFACE TYPE

Road

MAXIMUM ELEVATION CHANGE 366mm

118mm

488mm

DIFFICULTY. RATING ACCORDING TO THE MIDE METHOD

2

MEANS

Severity of the natural environment

1

ITINERARY

Route guidance

2

DISPLACEMENT

Difficulty moving about

3

EFFORT

Amount of effort required

ACCESSIBILITY TYPE

--

TIME OF YEAR

--

SIGNALING

No

MORE INFORMATION

TUNNELS

--

STEEL VIADUCTS

--

METAL WALKWAYS

--

WATER POINTS

Refugio Campo del Espino (aljibe), Pozo Turmas, fountain of Las Palomas, Birth of the Segura, Pontones.

PONTOONS

--

GUARD BOOTHS AND BARRIERS

--

SWITCHMAN'S CABINS

--

CYCLABILITY

There are no special difficulties, except at some point in the safe source environment.

RECREATIONAL OR SPORTS AREAS NEAR THE TRAIL

--

AID STATIONS

On the path: Pontoons
Near the path: No

LINKS TO OTHER TRAILS

GR 7, GR 144

SHELTERS

In the beginning: Refugio Campo del Espino; In the end: no.

RECOMMENDATIONS

--

OTHER INFORMATION OF INTEREST (ARCHITECTURAL OR HISTORICAL-CULTURAL, GEOLOGICAL-ECOLOGICAL)

The Mediterranean side of the Natural Park

In the natural park are born two of the most important rivers in southern Spain: the Guadalquivir and the Segura, which lead to the Atlantic and the Mediterranean respectively. The Sierras de Cazorla, Segura and Las Villas receive important rainfall in the form of water and snow, being one of the most important rainfall islets in southern Spain, in contrast to the limited rainfall of the southern and eastern areas of the natural park, which connect with the provinces of Granada, Almeria and Murcia. This large mountain massif is therefore a huge reservoir of water, both surface and underground, and also forms a divisive of water between the Atlantic and Mediterranean basins. Most of the park belongs to the first, but part of the north, in the Sierra de Segura, where this stage runs, corresponds to the second.

The birth of the Segura, in the beautiful poza of Fuente Segura, is precisely at this stage of the path GR 247 Southern Forests. Then the river runs deeply attached by the term of Santiago- Pontones, where it is packed in the small reservoir of Anchuricas. It receives from its left bank the waters of the river Madera, which runs between large pineas, and from the right those of the Zumeta, which is marking the limit with Albacete until joining the Segura in Las Juntas de Miller, which at that point leaves the natural park. Another of the Segura tributaries in the park is the Tu, which is born in the municipality of Siles and joins the Segura in Albaceteña lands. These four rivers and other minor tributaries go through areas of great beauty and ecological relevance.

Rutómetro

Km 0

Refugio Campo del Espino

Salimos del refugio Campo del Espino, en medio de la sobrecogedora soledad de la altiplanicie de Los Campos de Hernán Perea. A nuestro alrededor un paisaje muy abierto y desarbolado, con amplias vistas, dominado por grandes pastizales, montículos ondulados, rocas muy fragmentadas y, probablemente, algún rebaño de ovejas segureñas observadas desde el cielo por el buitre leonado. Atención a las nevadas invernales, que son frecuentes y que no hacen nada recomendable aventurarse por un territorio en el que los caminos quedan borrados y con pocas referencias orientativas para quienes no los conocen bien. Echamos a andar por la pista forestal, bien balizada. No hay árboles a nuestro alrededor, excepto los que vemos a lo lejos cubriendo las laderas del Pinar del Risco, que cerrará el paisaje por nuestra izquierda a lo largo de varios kilómetros. Más allá de esas elevaciones, el terreno cae vertiginosamente hacia el valle del Guadalquivir, hoy cubierto por el embalse de El Tranco. Recorrido poco más de 1 kilómetro vemos a la izquierda el Cortijo de Serafín, uno de los pocos que hay por la zona.

Km 1,5

Pozo Turmas

A nuestra derecha vemos el pozo y los abrevaderos de Pozo Turmas. No siempre tiene agua, porque dada la elevación y la poca pendiente del terreno, las aguas que surgen en todo este entorno son muy superficiales, es decir, están a poca profundidad y no siempre se acumula agua suficiente como para que mane con continuidad. En medio de los pastizales aparecen también parcelas labradas, a veces en pequeñas depresiones con suelo más profundo donde el terreno es propicio para el aprovechamiento agrícola. Se dedican al cultivo de cereales de secano, normalmente avena o centeno, y en algunas ocasiones de unos exquisitos garbanzos. El paisaje comienza a tornarse más montuoso.

Km 3,3

Tinada y Fuente de Las Palomas

Pasamos junto a la hermosa tinada de Las Palomas, de uso ganadero, y un poco más adelante llegamos a la fuente del mismo nombre, junto a una pequeña chopera que es como un oasis en este paisaje desarbolado. El nombre de Las Palomas se debe a que es el del calar que tenemos a la derecha, cuya cumbre, que roza los 2000 metros de altitud, es una de las más elevadas del parque natural. Seguimos gozando de un cierto ambiente de Finisterre, de estar en un lugar del fin del mundo, perdido, elevado, solitario y conmovedor.

Km 5,1

Cañada de la Cruz

No son muchos los lugares de referencia en el uniforme y vasto paisaje de los Campos de Hernán Perea, pero este es uno de ellos. Es una larga y encajada franja de terreno llano y fértil, donde se cultivan cereales y se cruzan varios caminos importantes, como el GR 144, denominado Ruta de la Trashumancia, que proviene de la aldea de Don Domingo, y con el que coincide durante un tramo el sendero Bosques del Sur. En años generosos de lluvias, buena parte de la Cañada de la Cruz se convierte en una laguna temporal durante el invierno y la primavera. Esta circunstancia, además de aportar un inesperado elemento de diversidad paisajística, ha servido para que los científicos realicen un estudio palinológico usando el polen de los sedimentos depositados en la laguna, como resultado del cual se desprende una sorprendente película de la evolución del paisaje vegetal de estas montañas durante los últimos ocho milenios, y que comentamos en el recuadro destacado adjunto.

A partir de aquí el paisaje cambia. Si, al comienzo de la etapa 16, a partir de Rambla Seca, el sendero Bosques del Sur dejaba de hacer honor a su nombre para internarse en esa bellísima excepción desarbolada que son los Campos de Hernán Perea –denominados por la población local Los Campos, a secas– el último tramo de la etapa 17 recupera la normalidad en el paisaje cobijando de nuevo al caminante bajo el pinar de salgareño. Un pinar, todo hay que decirlo, que no impresiona demasiado, pues es de repoblación, pero en el que destacan algunos grandes ejemplares que por alguna razón nunca sucumbieron al hacha.

A nuestra derecha tenemos el monte Mariasnal, y a la izquierda la Reserva Andaluza de Caza, que es heredera directa del legendario Coto Nacional de Caza de Cazorla-Segura, creado en 1960 para favorecer la caza mayor y que dio un vuelco a la vida en la comarca, ya que, mientras se repoblaba el monte con ciervos y jabalíes para favorecer la caza mayor, se despoblaba de humanos obligados a abandonar sus viejos cortijos por las buenas o por las malas. Crueles paradojas de tiempos, por suerte, pasados, pero que han dejado una honda huella social.

Más adelante, en el km 8,7, encontraremos el cruce –a contramano, pero bien señalizado– que nos conduce al Mirador de Juan León, un lugar de soberbias panorámicas desde donde se pueden divisar, precisamente, algunas de las aldeas abandonadas en aquellos años amargos, como Los Centenares y Los Miravetes. A este mirador natural se llega también desde el nacimiento del Segura por la derivación 6 del sendero Bosques del Sur.

Km 9,6

Nacimiento del Segura

El sendero Bosques del Sur llega en este punto a uno de los enclaves de mayor identidad simbólica del parque natural: el nacimiento del río Segura, que toma su nombre del de la Sierra y comarca en la que se sitúa (y no al revés, como a veces se dice). En una espectacular poza cristalina de unos 7 metros de diámetro por 6 de profundidad, cuyo estado es muy variable según la climatología del año. El agua mana por la boca de una cueva que forma parte del sistema subterráneo que recoge las abundantes precipitaciones de agua y nieve caídas en la cercana altiplanicie de los Campos de Hernán Perea, que son una auténtica esponja.

Pero todo el entorno del nacimiento tiene, además, una singular importancia para el conocimiento de la prehistoria de estas montañas, habitadas desde tiempos muy remotos. Por ejemplo, en el Abrigo de La Cañada de la Cruz, que se ve unos 300 m antes de llegar al nacimiento, arriba a nuestra derecha según llegamos desde el sur, alberga pinturas rupestres que representan una figura femenina y escenas de caza con arco. Se consideran pertenecientes a los momentos medios o finales del desarrollo del arte levantino. Más allá, también en la ladera derecha según llegamos por nuestra ruta, casi sobre la poza donde el río Segura ve la luz, está la Cueva del Nacimiento. Se trata de una cavidad de poco fondo pero con más de 20 m de abertura, que en la actualidad se usa como cenajo (corraliza para el ganado). Está datada la presencia humana en la cueva desde el Paleolítico Superior, en torno al 9250 antes de nuestra era, hasta el Neolítico Final, alrededor del 2040 antes de nuestra era. Las investigaciones arqueológicas han demostrado que, en época prehistórica, no solo se cazaban ciervos, jabalíes y cabras monteses, sino especies ya extinguidas en la zona, como el corzo y el rebeco. Por otra parte, los estudios del polen depositado en la cueva durante miles de años muestran que en fases del Neolítico Medio fueron mucho más abundantes que hoy determinados árboles de hoja caduca, como el abedul, el avellano y el olmo, llegando a estar presente el haya, hoy extinguida. Fauna y flora que nos hablan, por tanto, de un clima más húmedo y frío que el actual.

La ruta pasa por la aldea de Fuente Segura y sigue por una senda tradicional con alguna breve salida a la carretera. Discurre flanqueada a la izquierda por una larga lastra (piedra lisa) oblicua, y a la derecha por la primerísima de las muchas vegas que ha de regar el río Segura en su largo camino hacia el Mediterráneo. Este es un vallecito familiar, casi íntimo, al que el Segura regala sus aguas más limpias. Algunas de sus huertas ya están abandonadas, pero hasta hace algunas décadas cumplieron un papel vital en la economía de subsistencia de estas aldeas. Hoy algunas siguen vivas y abundan los manzanos, los perales y las nogueras plenamente productivos.

Km 14

Pontones

La etapa finaliza en Pontones, o, para ser más exactos, en Pontón Bajo, pues más arriba está también Pontón Alto. Pontones es un pequeño pueblo íntimamente ligado al río Segura. En ambos Pontones encontrará el caminante acomodo para comer y dormir. Dormir, por cierto, en cama, lo que agradecerá infinitamente si viene de recorrer las largas etapas que vienen desde Cazorla, en la mayoría de las cuales habrá tenido que pernoctar en espartanos refugios de montaña.

Para salir de Pontones y empezar la etapa 18, basta con atravesar el pueblo hasta la carretera A-317. A la salida de Pontones hacia Santiago de la Espada encontraremos un pequeño mirador con una valla de madera y una caseta blanca, donde está el panel informativo de inicio de la siguiente etapa.

We recommend