DETOUR 02: Forestrand House Refuge del Campillo - Summit ofl Yelmo
Hiking, GR247 Forest Routes
Segura de la Sierra
This stage has all the ingredients to be one of the most varied and enjoyable of the Southern Forest Path. It travels through forests that have been described as the best pineapples of laricio in Spain; it passes through the relaxing Valle del Río Madera; it passes through tiny white villages surrounded by orchards and fruit, such as Arroyo Canales and Moralejos; it runs in some of its sections by narrow traditional paths that have been recovered for the practice of hiking; it allows to see wide panorama at some of its points; it makes it easier to know the place of Segura La Vieja, of archaeological interest; and it ends in the Historic-Artistic Set of Segura de la Sierra.
Can you ask for more? Yes, the possibility that offers the walker to combine to his taste various routes along the different signposted roads in the area, developing circular routes to his / her measure.
The Stage is a continuous up and down by forest-covered mountains. It starts by making a loop that begins and ends in the Valle de Río Madera, which then travels for 1.7 kilometers to leave it up again on a hillside with dense pine and oak. After the Collado Verjaga the route is facing the village of Moralejos down the well-preserved slopes of the Dehesa Carnicera, full of trees.
The two districts of Moralejos, the one in the Upper and the one in the Lower, will captivate the walker because they are the purest expression of the rural environment of the mountain villages. Later, if desired, a detour allows you to climb to Segura la Vieja, where there are remains of an old population and from where you can see unforgettable panoramic views. Segura de la Sierra is the golden brooch for a route like this, with its castle, its Arab Bath and its white streets from which time and again we are surprised by the contrast between the intimate and family corners and the vast views that are contemplated.
ROUTE NAME
Río Madera - Segura de la Sierra
TRAIL TYPE
Linear
DIFFICULTY
Media
TOTAL DISTANCE (IN KILOMETERS) 17,6 km
Stretch of asphalt or concrete: 18.29%
Section of track, forest road, or dry watercourse: 40.74%
Trail section: 40.97%
Sections of livestock trails: 0
HUSO 30S
ESTIMATED TRAVEL TIME
5 h 57 min
ROAD SURFACE TYPE
Road
MAXIMUM ELEVATION CHANGE 338mm
796mm
883mm
DIFFICULTY. RATING ACCORDING TO THE MIDE METHOD
2
MEANS
Severity of the natural environment
1
ITINERARY
Route guidance
2
DISPLACEMENT
Difficulty moving about
3
EFFORT
Amount of effort required
ACCESSIBILITY TYPE
TIME OF YEAR
SIGNALING
Sí
MORE INFORMATION
TUNNELS
STEEL VIADUCTS
METAL WALKWAYS
WATER POINTS
PONTOONS
GUARD BOOTHS AND BARRIERS
SWITCHMAN'S CABINS
CYCLABILITY
RECREATIONAL OR SPORTS AREAS NEAR THE TRAIL
AID STATIONS
On the path: Segura de la Sierra
Near the path: Orcera
LINKS TO OTHER TRAILS
GR-147, PR-A 198
SHELTERS
No.
RECOMMENDATIONS
OTHER INFORMATION OF INTEREST (ARCHITECTURAL OR HISTORICAL-CULTURAL, GEOLOGICAL-ECOLOGICAL)
Months governed by admirals
Thematic space of the Maritime Province in Orcera. The larity pines that are seen along this route, with their straight and high trunks, have been one of the keys to the historic development of the Sierra de Segura, as the excellent aptitude of their wood for civil and naval construction made them a very coveted resource. To the point that, as strange as it may seem to us today, there were times when all these mountains belonged to the so-called Segura de la Sierra Maritime Province, whose declaration in 1748 had a strategic importance of first order for the State, which thus ensured the supply of wood for the construction of warships.
On that date, Marine Ordinances came into force, which made the old Ordinances of the Segura Common and its Earth (discussed in Stage 1) a wet paper. There was an undeclared - but drastic - expropriation of the communal mountains of those who lived most of the serrans and a strong social trauma that caused many conflicts.
The neighbors did not benefit from the enormous value of wood, suffering from rigid and repressive management by the Navy authorities, which established a special court in Orcera. The Councils, whose coffers were fed up until then from the sale of wood, were ruined, and the livestock was also severely damaged by the restrictions imposed on them.
The Ministry of the Navy intended to preserve the forest wealth, but failed by the bureaucracy, corruption and conflicts with the Ministry of Finance, with which it was turned in the short ones, causing a strong deforestation of this time it is known that it changed the composition of the forests to a large extent, passing to pinars a large part of the old encinars, complaints and melojars of high ecological value.
This surrealist maritime province lasted until 1836, although the Pine of Segura, as then called the larix pine, continued to contribute a large percentage of the wood with which some of the ships of the largest tonnage were built that were manufactured in the second half of the 19th century.
Esta Etapa comienza en la pequeña aldea de Arroyo Canales, que está a apenas cinco minutos de la de Río Madera. Son muy pocos los habitantes que viven en ellas durante todo el año, pero el paraje no puede ser más seductor, con las pequeñas casitas blancas rodeadas de grandes pinares en el fondo de un fresco y angosto valle.
Encontramos el panel de inicio en la carretera que sube hacia El Campillo, a la derecha. Nuestra ruta, que coincide durante 2,5 kilómetros con el GR 147, se interna en el bosque de grandes pinos laricios por senda poco definida en sus primeros metros, por lo que hay que estar atentos a las balizas. A los 300 m la senda ya aparece perfectamente definida y enseguida ganamos altura, apareciendo grandes vistas.
A los 500 metros alcanzamos un pequeño collado en el que tenemos vistas en todas direcciones, destacando, al frente, el monte de El Yelmo. Pronto la subida es más suave, y bajo los pinos crece un cerrado sotobosque de encinas. De cuando en cuando gozamos de estupendas vistas hacia las elevaciones que flanquean el Valle de Río Madera por la vertiente opuesta, destacando el Cerro del Toril y los Calares de Peña Rubia y los Caracoles.
En el kilómetro 1,6 llegamos a otro collado, en medio de un bosque cada vez más maduro, con bellos pinos laricios de copa aparasolada. Cruzamos un arroyo, normalmente seco, y vamos paralelos a él, siempre entre pinos, encinas y majuelos, por un camino poco definido, pero perfectamente balizado.
La ruta llega a un tercer collado, bien señalizado porque es muy importante, ya que en él se cruzan dos Etapas del Sendero Bosques del Sur. Una es la Etapa 2, que nos llevaría por la izquierda al Refugio Casa Forestal de El Campillo en 2,5 km, y de frente a Segura de la Sierra por Trujala en 7,5 kilómetros coincidiendo con el GR 147.
La nuestra se dirige de nuevo al Valle de Río Madera, del que hemos partido, abandonando la coincidencia con el GR 147 y girando bruscamente a la derecha, casi a contramano, para dirigirse a Segura de la Sierra por Moralejos en 15,1 kilómetros. Combinando estos dos caminos, más el de Río Madera a El Campillo por La Huelga de Las Vigas, señalizado por la Confederación Hidrográfica del Segura, y la pequeña carretera de Río Madera, el senderista puede diseñar varios recorridos circulares, a cuál más atractivo.
Llaneamos un trecho bajo las encinas, yendo atentos a las balizas, y 200 metros después llegamos a un agradable raso, donde giramos a la derecha para tomar una clara senda tradicional por la que descendemos hacia el Valle de Río Madera. Este tramo es muy atractivo porque al frente y a la derecha se van abriendo grandes panorámicas hacia el otro lado del valle. En el kilómetro 3,6 llegamos al Cortijo de Los Espinos, donde hay una fuente-lavadero al pie de hermosos nogales. La ruta continúa por pista forestal junto a una encantadora navilla con frutales.
La ruta llega a la carretera JF-7038 regresando al fondo del valle de Río Madera, ya que lo que hemos hecho es una especie de semicírculo en el sentido de las agujas del reloj. Si quisiéramos completar un bucle para volver a la aldea, solo tendríamos que recorrer 1,6 kilómetros por la carretera hacia la derecha. Nuestra Etapa, sin embargo, gira a la izquierda y discurre por la carretera a lo largo de 1,7 kilómetros.
Este tramo, a pesar de ir por vía asfaltada, es uno de los más atractivos de la Etapa, ya que el valle, flanqueado por laderas cubiertas de uno de los mejores bosques de pino laricio de España, está además salpicado de choperas, huertas, frutaledas y pequeños cortijos, en un ameno paisaje donde la huella de la actividad humana tradicional se integra con armonía en su entorno montañoso, transmitiendo una sensación especialmente bucólica en primavera y otoño.
Encontraremos a la derecha un cruce por el que es aconsejable desviarse unos metros para conocer la minúscula y encantadora aldea de Prados de la Mesta. De vuelta a nuestra ruta por la carretera, en el kilómetro 5 pasaremos junto a una fuente a nuestra izquierda, y 500 metros más allá llegaremos al Campamento Juvenil de Río Madera. Avanzando otros 400 metros dejamos a la izquierda el Cortijo de Cerrico Montero, y enseguida abandonamos la carretera.
En este punto tomamos una senda que asciende a la izquierda, enfilando hacia el norte. Cambiamos de ambiente, internándonos de nuevo en pleno bosque para salir del valle. Subimos por un impresionante pinar, que más arriba se transforma en un encinar cuyo ambiente umbrío crea un halo mágico como de bosque antiguo.
Llegados al kilómetro 7,2 llaneamos atravesando el Collado Verjaga, para bajar hacia la carretera JF-7016, cambiando de nuevo de ambiente porque hemos abandonado definitivamente el entorno del Valle de Río Madera, apareciendo en algunos momentos ante nuestra vista la inconfundible estampa de Segura de la Sierra con su castillo en lo alto.
Cruzamos la carretera y continuamos por la pista forestal que aparece justo al frente. Entramos en la Dehesa Carnicera, que es un monte de propios del ayuntamiento de Segura de la Sierra, muy bien conservado. Nuestra pista, estrecha y deliciosa, desciende por un bosque más abierto que el del tramo anterior, con grandes ejemplares de pino laricio y encinas, y salpicado por majuelos y algunos pespejones o perales de monte (Sorbus torminalis) que añaden un toque de colorido en otoño. La presencia de junqueras indica un importante grado de humedad en el suelo durante algunos tramos.
Tras recorrer 1,2 kilómetros por esta pista nos encontramos con otra, más ancha, que es importante, porque hacia la derecha conduce al cercano paraje de Navalcaballo, donde está situado el Centro de Defensa Forestal, y a la izquierda se dirige hacia la aldea de El Robledo, próxima a Cortijos Nuevos. La cruzamos y seguimos al frente por un ancho camino que baja con una notable pendiente en algunos tramos. El bosque se torna más umbrío y cerrado, y en algunos trechos se goza de unas magníficas vistas hacia los rojizos cantiles de Los Poyos de Segura la Vieja.
Nuestra ruta alcanza el fondo del valle del recién nacido Río Trujala, que aún es apenas un arroyo, y tras cruzarlo, entramos en la pequeña aldea de Moralejos de Abajo, con sus sencillas casas blancas, su fuente-lavadero y sus tierras de labor. A partir de aquí la señalización de nuestra Etapa tiene franjas amarillas, rojas y blancas porque coincide con el sendero PR-A 198. Es aconsejable desviarse por ella al menos un trecho y disfrutar de sus buenas vistas para luego volver a nuestra Etapa. Continuamos esta por una ancha pista que sale de la aldea hacia la derecha, teniendo al frente el monte Navalperal.
La ruta llega a la carreterita de Moralejos. La aldea de Moralejos de Arriba queda a la derecha, y es imprescindible desviarse unos metros para visitarla. Es algo más grande que Moralejos de Abajo y tiene todos los elementos que hacen tan atractivas a las aldeas de la Sierra de Segura: casas blancas, pequeñas y sencillas, tejados de teja árabe, horno comunitario, lavadero, estrechas callejuelas y hasta una mínima plazuela donde sigue celebrándose la verbena durante las fiestas patronales en verano.
Y todo ello rodeado de un paisaje de ensueño, con la era, las huertas –que se siguen cultivando- y los chopos, los grandes poyos verticales de Segura la Vieja justo encima de la aldea, y a lo lejos las montañas cubiertas de arbolado, como Navalperal y Navalcaballo.
Tras callejear por la aldea volvemos a nuestra ruta, es decir a la carretera, en la que encontraremos una fuente a la derecha. Después de recorrer 400 metros nos desviamos por una senda tradicional que sale a la derecha y se interna en el bosque. Caminamos envueltos de nuevo por el arbolado, viendo el monte de El Yelmo al fondo, y, por tercera vez en esta Etapa, con el placer de recorrer un viejo camino que estaba prácticamente perdido y que se ha recuperado para que siga vivo gracias a la práctica del senderismo.
A los 800 metros aproximadamente de haber iniciado esta senda sale una veredilla no señalizada y poco definida que sube al paraje de Segura la Vieja, cuya visita se recomienda. Para identificar su arranque, debemos estar atentos al pasar junto a unos grandes paredones verticales a la derecha. Unos 200 metros después encontramos dos balizas de continuidad de sendero, y en medio de ambas, una veredilla a la derecha, en la que hay otra baliza de dirección equivocada, ya que la Etapa no sube por ella. También podemos fijarnos en unos montoncitos de piedras que suele haber en el mismo arranque.
Una vez localizada, subimos por ella y es fácil seguirla, ya que está más definida de lo que parece en un principio, y además hay hitos con piedras que jalonan el camino. Según subimos tenemos a la derecha los grandes riscos de los Poyos de Segura la Vieja, y finalmente alcanzamos una plataforma despejada desde la que se contemplan maravillosas panorámicas en todas las direcciones.
Estamos en Segura la Vieja, y si nos fijamos en el suelo veremos piedras ya casi enterradas que marcan el contorno de antiquísimas edificaciones, ya que en el lugar hubo un asentamiento humano. Se consideró durante mucho tiempo que su origen era ibero, pero investigaciones más recientes se inclinan por hablar de un poblado tardo antiguo o alto medieval.
Según los estudios más recientes, la población hispana musulmana que habitaba este poblado lo habría abandonado a finales del siglo IX o comienzos del X, en tiempos de Abd-al Rahman III, para trasladarse a Segura de la Sierra –entonces denominada Saqura- y disfrutar de unas mejores condiciones de vida.
Volviendo a nuestra ruta, la Etapa continúa por la vieja senda con grandiosas vistas en su último tramo hacia los montes de Navalcaballo y El Yelmo. A partir del kilómetro 11,7, tras una cerrada curva a la derecha, empezamos a bajar y se abre otro mundo ante nuestros ojos, divisando a lo lejos, hacia el oeste, la Sierra de Las Villas, las alineaciones exteriores de la Sierra de Segura y el pueblo de Segura de la Sierra, mientras hacia el norte vemos el monte Peñalta y hacia el nordeste las montañas del entorno de Siles.
Finalmente bajamos por unas escaleras hasta la carretera de Moralejos (kilómetro 12,1), que cogemos a la derecha. Unos 300 metros después llegamos a la carretera JV-7032, que cogemos a la izquierda en dirección a Segura de la Sierra. Caminamos por ella durante 800 metros disfrutando de excelentes vistas hacia el norte, viendo abajo la aldea de Linarejos, más allá el Peñalta, al fondo los montes de El Cambrón y el Puntal de Rayuela (llamado también de La Ajedrea y de Siles), y al final las montañas del vecino Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima, en la provincia de Albacete.
En este punto abandonamos la carretera y tomamos una estrecha pista forestal que encontramos a la derecha, por la que caminamos entre pinos negrales, encinas y enebros. En el kilómetro 14,3 encontramos a la izquierda la fuente de La Tejadilla, y unos metros más allá, bajando a la derecha, un pequeño abrevadero, que es un buen lugar para descansar. Más adelante, según va virando nuestra pista hacia el oeste y el sur, se abren vistas hacia Orcera y el monte Peñalta.
Poco antes de finalizar la pista aparece de repente ante nuestros ojos el castillo de Segura de la Sierra en lo alto, ya muy cerca y desde una perspectiva que no es la que habitualmente se tiene desde las vías asfaltadas.
La pista de La Tejadilla finaliza en la carretera de Segura de la Sierra. Al frente tenemos la subida al castillo, que alberga el Espacio Temático del Territorio de Frontera, y a la derecha la piscina municipal, pequeña pero con unas vistas impresionantes, y que en verano es el lugar perfecto para acabar la Etapa con un buen chapuzón. Unos 500 metros más adelante llegamos al casco urbano de Segura de la Sierra, declarado Conjunto Histórico-Artístico y unos de los pueblos más bellos e interesantes del Parque Natural por su patrimonio arquitectónico y su espectacular emplazamiento.