Acebedas, bosques lauroides de alta montaña
Parajes singulares, Parque natural, Bosques y animales
Siles
Siles, municipio perteneciente a la Comarca de La Sierra de Segura, situado en el noreste de la provincia de Jaén limítrofe con la de Albacete. Gran parte de su término municipal se encuentra dentro del Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas. Se trata de un municipio mayoritariamente forestal y donde las tierras de cultivo están ocupadas por el olivar.
La actividad económica se basa en el cultivo del olivo y el turismo, contribuyendo también, los aprovechamientos forestales y la ganadería ovina.
Siles es una peculiar población de calles escalonadas, asentada sobre un valle rodeada de cerros agrestes y frondosa vegetación. Entre su Patrimonio histórico destacamos: El Cubo, la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, la Casa Tercia y la Ermita de San Roque
Los núcleos urbanos de Cañada del Señor, Don Marcos y Vega de Castrobayona forman parte de este municipio.
En sus alrededores se encuentra la Peña del Olivar, la Fresnedilla y las Acebas.
Puerta de entrada del Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas desde Levante. Este municipio es un territorio de montaña de aprovechamiento forestal, con una parte mínima de su superficie dedicada al cultivo, siendo el olivar el cultivo predominante.
Aquí encontramos parajes naturales como el barranco de los Tejos, o la Laguna de Siles.
Son numerosos sus miradores naturales por encima de los 1.500 m. de altitud. Entre las actividades que se pueden practicar en el término de Siles está la espeleología, escalada, senderismo o vuelo libre.
También nos ofrece áreas recreativas, destacando La Peña del Olivar, donde podremos visitar el jardín botánico para contemplar algunas de las especies más destacadas de la Sierra de Segura.
La zona de alta montaña está poblada por pino salgareño o laricio, sabinas, arces, acebos y espinos; en las zonas de valle, acoge al encinar además del pino negral y en la zona intermedia abundan los densos pinares y los pastizales. Junto al cauce de los ríos y orillas de los pantanos se desarrollan los bosques de galería: chopos, abedules, sauces… que ponen una nota de color en el paisaje con el paso de las estaciones, de manera especial durante el otoño.
La fauna también es muy variada, en los bosques se observan con frecuencia grandes mamíferos como el jabalí, el muflón, el ciervo, el gamo y la cabra montesa; pequeños mamíferos como el lirón, la nutria, la jineta y la ardilla común. Entre los reptiles destaca la lagartija de Valverde, exclusiva de la zona, y entre los peces destaca la trucha común.
Mención especial merecen algunos parajes naturales como:
En Siles encontramos una gastronomía muy variada y relacionada con la de la comarca a la que pertenece. Citamos algunos de sus platos.
Repostería:
Borrachuelos, roscos fritos, panetes, pestiños, flores….
Bebidas.:
Por su situación geográfica, Siles ha sido lugar de establecimiento de diversas poblaciones, desde la época prehistórica en la que se utilizaban las cuevas, hasta íberos y romanos, pero el verdadero origen de la historia de Siles está en la Edad Media.
En tiempos de Al Andalus, era una próspera población, nombrada en las crónicas como Silis. Tenía un castillo – fortaleza que era uno de los más importantes baluartes defensivos en el control de los caminos de levante. Contaba en su término con otras fortalezas, Peñafleita, Tasca y la población fortificada de la Peña Horadada, necesarias por su estratégica posición. Ha sido escenario de múltiples luchas, cuando Abderramán III inicio la pacificación de Andalucía oriental.
Siles fue conquistada a los musulmanes en torno al año 1230, por milicias cristianas y Fernando III dona este territorio a los caballeros de la Orden de Santiago pasando a formar parte del extenso señorío de la misma, con sede en Segura de la Sierra y que tenía como misión defender la frontera entre el Reino de Granada y el de Murcia.
En el año 1397 se le otorga el Título de Villa porque había ampliado su cerco defensivo con la construcción de murallas y tres torreones. Disponía además de una fortaleza principal, que a su vez contaba con otras dos torres y entre estas se encontraba la casa de aposentamiento, donde los santiaguistas recaudaban los diezmos del pan y donde Don Rodrigo Manrique vivió durante mucho tiempo hasta su muerte.
A mediados del siglo XIX, seguía en pie la fortaleza. Siles estaba dividido en dos, la parte antigua llamada la Villa, dentro de las murallas, que conservaban sus almenas y tres puertas y el casco urbano situado fuera, que se denominaba Nueva Población.
En los últimos 30 años la población de este municipio ha experimentado un importante descenso, quedando en algunas aldeas y cortijadas tan solo algunas familias, cuando no están deshabitadas o dedicadas a fines turísticos o agrícolas.
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