Historia
Los asentamientos en estas zonas están documentados desde tiempos prehistóricos muy tempranos. Las características geológicas de la zona, donde hay grietas, cañones, cuevas o refugios naturales, sirvieron para dejarnos pruebas de su arte rupestre. Así:
- El asentamiento de El Tambor se remonta a la Edad del Cobre.
- Y a la Edad del Bronce corresponderían los tres asentamientos que se ubican a orillas del río Rumblar, con hábitat en terrazas y con potentes sistemas de fortificación: La Verónica, Peñalosa y Cerro de la Obra.
En el II milenio a.C. se inicia la explotación minera de yacimientos ricos en cobre y bronce. Esto atraería a las civilizaciones mediterráneas de griegos y fenicios.
Durante la época romana, concretamente durante el Imperio, se comenzó la explotación de las minas de plata y huellas de este pasado minero las encontramos en El Centenillo, una pedanía de Baños de la Encina. Aún quedan vestigios de esa explotación en lo que se denomina la Trinchera Romana del Polígono.
En el periodo de Al-Ándalus se construye la fortaleza, que finalizó en el año 968 y fue mandada construir por Alhakem II.
La primera conquista cristiana se llevará a cabo por Alfonso VII, en 1147. Después irá pasando alternativamente de manos cristianas a árabes hasta la conquista definitiva en 1225, realizada por Fernando III, el Santo. Este nuevo territorio se incorporará a Baeza hasta el año 1246.
Durante el siglo XV fue escenario de enfrentamientos entre el condestable Iranzo y los maestres de las Órdenes de Calatrava y Santiago, un fiel reflejo del enfrentamiento entre la nobleza y el Estado Moderno.
A finales del siglo XVII y principios del XVIII la villa tomará un nuevo impulso con la intensificación de la agricultura y la ganadería.
Pero es a finales del XVIII cuando surge una serie de acontecimientos que mermarán la riqueza de la villa:
- Por un lado, pierde territorio, en 1767, por la creación de Guarromán, Carboneros, La Carolina y Santa Elena, dentro del Plan de Nuevas Poblaciones para Sierra Morena.
- De otra parte, la desamortización eclesiástica de Mendizábal, de 1835, así como la civil de Madoz, de 1855, acaban definitivamente con los montes públicos que aportaban riqueza a Baños.