Descripción
El Arte Rupestre, "arte sobre roca", está compuesto por las manifestaciones pictóricas que nuestros remotos antepasados nos dejaron sobre las paredes de numerosas covachas y abrigos pétreos de nuestras sierras, en tiempos prehistóricos (en nuestra comarca, desde el Neolítico, hasta la Edad del Bronce).
Dichas manifestaciones más o menos realistas, pero generalmente esquemáticas, reproducen seres humanos, animales y símbolos, formando escenas aisladas. Las representaciones no solo evocan y relatan parte de la vida diaria, sino que nos dejan testimonio de su compleja y misteriosa espiritualidad.
Museos al aire libre
Estos yacimientos pueden considerarse auténticos museos al aire libre, de valor incalculable, cuya preservación atañe a todos y cada uno de los conciudadanos. Al visitarlos, hay que recordar con todo respeto, que contemplamos figuras realizadas por el hombre primitivo; pero no por ello menos humano e inteligente, hace más de 4.000 años. Todos son por ley, Bienes de Interés Cultural, la máxima figura de protección que otorga nuestra legislación a un bien patrimonial.
Visitar las pinturas
Visitar estos lugares puede resultar difícil y frustrante, no sólo por sus acceso; que puede resultar peligroso, sino porque a veces su estado de conservación es cuanto menos deficiente; por lo que se recomienda que se visiten con un especialista. Para ello, antes de programar la visita, es recomendable consultar con alguien familiarizado con el lugar (que aconseje y guíe) o incluso dejarse acompañar por un guía local responsable (es aconsejable ponerse en contacto con las autoridades locales o asociaciones).
Los abrigos más representativos de la zona de Baños de la Encina correspondería a los abrigos de la Nava el Sach y del Barranco del Bu.