Ruta de los Maquis (Quesada)
Descripción
En 2007 Quesada diseñó 11 itinerarios en el que se interpretaba y daba a conocer la época de los maquis y su presencia en la sierras de Cazorla y Segura recuperando antiguas sendas, cuevas, refugios naturales y cortijos por los que anduvieron los maquis en un intento de recuperar un capítulo de nuestra historia más reciente.
Datos de la ruta
NOMBRE DE LA RUTA
Ruta de los Maquis (Quesada)
TIPO DE SENDERO
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DIFICULTAD
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DISTANCIA TOTAL (EN KILÓMETROS) --
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Tramo de asfalto o cemento:
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Tramo de pista o camino forestal o rambla:
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Tramo de senda:
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Tramos de vía pecuaria:
HUSO 30S
30S x=494197 y=4188498
TIEMPO DE MARCHA ESTIMADO
TIPO DE FIRME
Senda
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DIFICULTAD. VALORACIÓN SEGÚN MÉTODO MIDE
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MEDIO
Severidad del medio natural
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ITINERARIO
Orientación en el itinerario
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DESPLAZAMIENTO
Dificultad en el desplazamiento
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ESFUERZO
Cantidad de esfuerzo necesario
TIPO DE ACCESIBILIDAD
EPOCA DEL AÑO
Todo el año
SEÑALIZACIÓN
No
MÁS INFORMACIÓN
TÚNELES
VIADUCTOS METÁLICOS
PASARELAS METÁLICAS
PUNTOS DE AGUA
PONTONES
CASETAS DE GUARDAS BARRERAS
CASETAS DE GUARDA AGUJAS
CICLABILIDAD
ÁREAS DE RECREO O DEPORTIVAS CERCANAS AL SENDERO
PUNTOS DE AVITUALLAMIENTO
ENLACES A OTROS SENDEROS
REFUGIOS
RECOMENDACIONES
OTROS DATOS DE INTERÉS (ARQUITECTÓNICO O HISTÓRICOS-CULTURALES, GEOLÓGICO-ECOLÓGICO)
descripción Técnica
La Guerra Civil afectó de manera desigual a la provincia de Jaén, que permaneció en zona republicana hasta el 28 de marzo de 1939, prácticamente el final de la Guerra. En muchos municipios se habían puesto en práctica colectividades agrarias y algunas iniciativas que se interrumpieron bruscamente tras el final de la guerra. Al igual que sucedió durante la invasión napoleónica, estas sierras facilitaban la aparición de grupos de resistentes armados, los conocidos como maquis. Algunos de sus familiares y amigos intentaron siempre ayudarlos, con el riesgo de sufrir represalias por colaborar con la guerrilla.
En la sierra de Segura destacó Sixto García Espinosa, “el de Marchena”, que lideró un grupo que resistió hasta 1950 en cuevas próximas a la aldea de Marchena, cerca de Santiago de la Espada, del que formaron parte José Antonio Fernández, de la aldea de Miller, Juan Sáez, que fue alcalde del vecino municipio de Nerpio, y Manuel Romero, secretario del mismo ayuntamiento. Todos fueron muertos o apresados por la Guardia Civil.
Otro de los resistentes fue Pablo, el de Motril, aunque en realidad se llamaba Manuel Pérez Rubiño, que centró su actividad hasta 1952 en los términos de Cazorla, Quesada y Pozo Alcón. Otros nombres que han permanecido en la memoria colectiva son los de “Fernandillo” o el “Rojo Terrinches”, que ahora vuelen a ser conocidos gracias a las últimas investigaciones históricas y al intento de recuperar la memoria histórica del periodo inmediatamente posterior a la Guerra Civil.