Ascensiones a la Peña de Jaén y Tajos de la Mella
Descripción
Para ascender a la Peña de Jaén, sin duda el pico más espectacular de estas sierras, lo más conveniente es hacerlo por la vertiente norte.
Datos de la ruta
NOMBRE DE LA RUTA
Ascensiones a la Peña de Jaén y Tajos de la Mella
TIPO DE SENDERO
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DIFICULTAD
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DISTANCIA TOTAL (EN KILÓMETROS) --
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Tramo de asfalto o cemento:
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Tramo de pista o camino forestal o rambla:
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Tramo de senda:
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Tramos de vía pecuaria:
HUSO 30S
TIEMPO DE MARCHA ESTIMADO
TIPO DE FIRME
Senda
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DIFICULTAD. VALORACIÓN SEGÚN MÉTODO MIDE
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MEDIO
Severidad del medio natural
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ITINERARIO
Orientación en el itinerario
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DESPLAZAMIENTO
Dificultad en el desplazamiento
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ESFUERZO
Cantidad de esfuerzo necesario
TIPO DE ACCESIBILIDAD
EPOCA DEL AÑO
SEÑALIZACIÓN
No
MÁS INFORMACIÓN
TÚNELES
VIADUCTOS METÁLICOS
PASARELAS METÁLICAS
PUNTOS DE AGUA
PONTONES
CASETAS DE GUARDAS BARRERAS
CASETAS DE GUARDA AGUJAS
CICLABILIDAD
ÁREAS DE RECREO O DEPORTIVAS CERCANAS AL SENDERO
PUNTOS DE AVITUALLAMIENTO
ENLACES A OTROS SENDEROS
REFUGIOS
RECOMENDACIONES
OTROS DATOS DE INTERÉS (ARQUITECTÓNICO O HISTÓRICOS-CULTURALES, GEOLÓGICO-ECOLÓGICO)
Distancia aproximada: 5,5 Km
Dificultad: Baja hasta el collado y media-alta a lo largo de la cresta.
Tiempo estimado: 2 horas
descripción Técnica
Si decidimos ascender a la Peña de Jaén, a nuestra izquierda, tomaremos un sendero de cabras que nos encamina hacia la cresta por la ladera sur y que se pierde rápidamente entre los inclinados y afilados escarpes calizos que conforman toda la zona alta de este monte. Tendremos que continuar por este terreno rocoso procurando acercarnos a la línea de cresta y buscando los pasos más adecuados, por lo que la ascensión resulta bastante dificultosa. Al cabo de treinta minutos estaremos en una de las “peinetas”, como llaman los montañeros a estas cumbres, sobre unos impresionantes tajos que caen a plomo hacia el Norte. Pocas ciudades cuentan en su entorno
inmediato con un mirador tan majestuoso como el que nos ofrece esta emblemática peña.
El descenso podemos hacerlo por la ladera contraria dejándonos caer hasta el collado que forman las dos peinetas y coger una vereda que desciende al principio con bastante pendiente entre los tajos, por un terreno aparentemente inaccesible, y gira luego a la izquierda bordeando el monte por debajo de los acantilados. Nos conducirá hasta el collado del abrevadero.
Si decidimos ascender a los Tajos de la Mella y “crestearlos” tendremos que tomar desde el mismo collado una vereda que sube hacia la derecha y que, a través de un pequeño trepadero, nos permite colocarnos en la línea de cresta. La senda se descompone y habrá que continuar, como en el caso de la Peña de Jaén, con mucho cuidado, por encima de las rocas, procurando no alejarnos de la cresta, pero prestando atención al precipicio, ya que caminamos por encima de tajos de hasta 70 y 80 metros. Merece la pena, sin embargo, por las vistas de que iremos disfrutando todo el camino. Continuaremos hasta la parte más alta (1245 m) y una vez culminado el monte bajar por la vertiente Oeste hasta encontrar un paso accesible. Saldremos cerca de un refugio de piedra y a partir de ahí cogeremos el camino que nos baja a la ciudad.
Desde el collado también podemos recorrer los tajos por su parte inferior, siguiendo alguna de las sendas de animales que suben paralelas a ellos. Esta opción presenta menos dificultad y puede ser interesante para quienes vayan en busca de rutas de escalada. A lo largo de más de 1 Km de paredes rocosas nos encontraremos con gran cantidad de ellas. Se trata de un verdadero paraíso para los escaladores a solo unos minutos de la ciudad.