Segura de la Sierra
Segura de la Sierra es una hermosa villa situada en pleno corazón de la sierra de Segura, ubicada al noreste de Andalucía. Es, sin duda, uno de los pueblos más bellos de Andalucía y, como tal, forma parte de la Red de Pueblos más bonitos de España.
Segura da nombre a un río, a una comarca y es sinónimo de historia. Visitando esta localidad podemos empaparnos de historia y patrimonio en su casco urbano o saborear la naturaleza en su máxima expresión en las numerosas aldeas de su amplio territorio municipal.
Desde su castillo, de origen musulmán, se divisan unas impresionantes panorámicas de toda la zona, que se distingue por su amplia serranía, con una riqueza natural y forestal enorme. Forma parte del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, el mayor espacio protegido de España.
Este maravilloso entorno, sus calles y rincones históricos hacen que Segura de la Sierra haya sido declarada Conjunto Histórico-Artístico y Paraje Pintoresco.
Segura de la Sierra y sus altas cimas sirvieron para iluminar la mejor literatura del Renacimiento, de la mano de Jorge Manrique, autor de las “Coplas a la muerte de mi padre”.
La villa ofrece la fisonomía de tiempos pasados, conservando sus empinadas y silenciosas callejuelas. De su rico y variado patrimonio, destacamos:
Segura de la Sierra está situada en el centro de la sierra a la que da nombre, todo el término municipal forma parte del PN Sierras de Cazorla, Segura y las Villas.
La flora, al existir una diferencia de altura tan grande en el término municipal, es diversa: En la alta montaña vamos a encontrar el pino laricio, de madera flexible y rica en resina, y el acebo; a media montaña viven el pino negral, cuya madera es muy resistente a la putrefacción y puede alcanzar los 45 m. de altura y el tejo, de crecimiento lento, pero de una longevidad que puede alcanzar los 5.000 años; en la baja montaña se desarrollan el pino carrasco, quejigo, roble melojo, la encina, coscoja, olivo y otras plantas endémicas y aromáticas.
La fauna también es, al igual que la flora, muy diversa. Así, nos encontraremos aves rapaces y carroñeras (águilas, buitres leonados, buitres alimoche...), animales de caza mayor (ciervo, muflón, gamo, jabalí…) y de caza menor (perdiz, conejo, liebres, cornejas, cuervos, tórtolas, palomas y zorros).
También habitan diversas especies de peces, como trucha, barbo, boga, etc., y mamíferos, como murciélago, gato montés, garduña, tejón, nutria, zorro y gineta.
Una zona con una riqueza natural y forestal enorme, lugar para sentir que la naturaleza está viva.
Los segureños celebran las siguientes fiestas:
La gastronomía de Segura de la Sierra es rica y llena de tradición, ha sabido conjugar las costumbres agrarias con las de los pastores o la de aquellos dedicados a las faenas de la madera, llevadas a cabo por la corta de pinos en esta sierra.
La diversidad de los platos que encontramos en la localidad se caracteriza por utilizar los productos que encontramos en la zona: aceite de oliva, la carne de monte en temporada de caza (jabalí, perdiz, conejo, carne de oveja segureña) y, en temporadas concretas, de las setas y níscalos (guízcanos) o de los espárragos que tan bien se dan en la sierra.
En repostería, son conocidos los hornazos, un postre de torta de aceite que lleva un huevo duro en el centro.
La historia del término de Segura de la Sierra se remonta al IV milenio a.C., según los numerosos yacimientos arqueológicos que nos atestiguan la presencia humana en esas épocas.
Muy cerca del casco urbano se encuentra el asentamiento llamado Segura La Vieja, a pocos kilómetros de la aldea de Moralejos y que siempre se ha atribuido a pueblos como íberos y fenicios, siendo, posteriormente, escenario de guerras entre romanos y cartagineses.
Pero es, sin duda, con el pueblo islámico (781) cuando la población a la que llaman Saqura vivió la época dorada al ser plaza fuerte en la zona. En los siglos IX y X, tras el desmoronamiento del califato de Córdoba, Segura de la Sierra tiene varios periodos de independencia que le hacen adquirir importancia.
Será conquistada por las tropas cristianas, pasando a depender de la Orden de Santiago por donación de Alfonso VIII. En 1243, con el rey Fernando III, pasa a la corona de Castilla y dentro del reino de Murcia hasta 1833, año en el que se crea la actual provincia de Jaén.
En 1517, tras la visita de Carlos I a la plaza, se construye la fuente en su honor. Una fuente renacentista, aunque claramente de transición. En el siglo XVI tuvo una época de gran esplendor, proporcionado por la gran cantidad de madera producida en su territorio y que, transportada por el río Guadalquivir, abastecía a toda Andalucía.
En el siglo XVIII, el Estado convirtió la sierra, bajo el nombre de sierra de Segura, en Provincia Marítima, sin duda por necesitar maderas para la construcción de sus naves. La invasión napoleónica (1810) convirtió la población en una hoguera descomunal, destruyendo los archivos y llevándose parte de su historia.
Personajes ilustres:
Este municipio pudo ser la cuna del poeta guerrero, ya que su padre era comendador de Segura de la Sierra, la más importante de la Orden de Santiago. De hecho, todavía se conserva la casa de la familia de Jorge Manrique.
Segura de la Sierra rinde homenaje al poeta no solo señalizando la casa de la familia Manrique, sino que ha armado parte de su oferta turística en torno a Jorge Manrique, dedicando varias estancias del castillo a espacios de interpretación tanto del poeta, como de la Orden de Santiago.
Segura de la Sierra también rinde tributo al ilustre escritor con un monumento en forma de estatua y con la dedicación de un sublime mirador que abarca la amplitud del Parque Natural desde el propio pueblo.
Se culmina el homenaje a Jorge Manrique con la celebración cada dos años de las Jornadas Manriqueñas, de ámbito académico y lúdico como un medio de ensalzar a esta ilustre figura.
Queremos dejar constancia de dos tradiciones muy arraigadas en Segura de la Sierra:
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