Oficina De Turismo
Lahiguera es una pequeña localidad situada al este de la comarca de la Campiña. El núcleo urbano se sitúa en la cima de una loma desde donde se divisa el río Guadalquivir al norte y las sierras de Jaén al sur.
Municipio eminentemente agrícola con el 100 % de su territorio cultivado, ocupando el olivar el 80 % y el resto cultivos herbáceos localizados principalmente en las riberas del río Salado de Arjona.
La actividad económica se basa en el olivar, la industria oleica y el mueble de cocina. Hasta el año 1995 este municipio fue denominado Higuera de Arjona.
De su patrimonio arquitectónico destaca la Iglesia Antigua de Nuestra Señora de la Consolación, la Iglesia Nueva de Nuestra Señora de la Consolación, el Ayuntamiento, El Torreón de la Tercia y el Puente Romano sobre el arroyo Saladillo.
Lahiguera es una localidad que pertenece a la comarca de la Campiña, situada en el cuadrante noroccidental de la provincia.
El núcleo urbano está asentado sobre la cima de una loma, desde donde su obtiene una fantástica panorámica del entorno: los terrenos de Lahiguera desciende cubiertos de olivos hacia el río Guadalquivir, al norte del término.
El punto más alto es la Atalaya, en el cual se encuentran situados los depósitos que suministran el agua al pueblo.
La vegetación en la localidad está influenciada por el uso agrícola, lo que ha dado lugar a que encinares y matorrales originarios fuesen paulatinamente remplazados por olivos, o por otros cultivos como el trigo o la cebada.
La mayor parte de los cultivos son de secano, el regadío tiene muy poca extensión, apenas 100 ha, ya que por el término municipal no discurre ningún curso de agua permanente ni hay acuíferos.
Por tanto, la vegetación de origen natural ha quedado relegada a cunetas de carreteras y a caminos. En los arroyos podemos encontrar restos de vegetación de ribera como cañas, taráis y álamos.
Este paisaje transformado por el hombre ha posibilitado la llegada de aves esteparias, destacando en invierno la avutarda, ave de gran tamaño y peso, que sobrevive en las áreas de cultivo.
El sisón, más frecuente y fácil de contemplar. Aves predadoras como el aguilucho cenizo en primavera y verano, y el aguilucho pálido en el invierno. Otras aves que viven en estos parajes: el cernícalo y el halcón, escaso en el resto del continente, pero frecuente en la campiña.
La caza menor es abundante, en especial la perdiz, el conejo y la liebre, aunque son especies sometidas a mucha presión por los cazadores, por las enfermedades que padecen, y por el trasvase de las plantaciones de cereal a las del olivo.
Entre las fiestas con más arraigo en la población, destacan las siguientes:
Siendo una localidad de campiña, no pueden faltar platos elaborados con productos de la zona. Destacamos los siguientes:
Entre la variedad de los dulces citamos:
Hay una bebida típica que se llama “Resol”, hecha con aguardiente y café.
Dada su situación y la calidad de sus suelos para el aprovechamiento agrícola, los primeros asentamientos se remontan al final del Neolítico, periodo en el que se inicia la consolidación de la agricultura. Se han encontrado restos arqueológicos de este periodo en el propio casco urbano. Algunos asentamientos se mantuvieron durante la época íbera, ya que también se han localizado restos íberos de cerámica pintada y el oppidum de La Atalaya que correspondería al mundo íbero, ocupado hasta la llegada de los romanos.
En el periodo romano, la zona estuvo densamente poblada por pequeñas explotaciones agropecuarias, documentándose asentamientos rurales y villas. De este momento se conserva el puente romano.
En el término se han localizado sentamientos islámicos que debieron de progresar en las tierras fértiles de la región. Entre ellos Cerro Corbún, que controlaba una amplia vega.
Aunque no se menciona en las crónicas, Lahiguera debió de pasar a manos castellanas cuando Andújar y sus alrededores, por un pacto que firmó Fernando III con los musulmanes. En el siglo XIII aparece con el nombre de Fuente de la Figuera, lo que nos indica el origen castellano de la fundación, años más tarde, por concesión de Alfonso X, pasa a pertenecer a Andújar dentro del señorío de Calatrava. Es entonces cuando comienza a denominarse “Higuera de Andújar”.
La Tercia se construyó en esta época, quizá como baluarte de la ciudad.
En el siglo XVI el acontecimiento histórico más importante para los habitantes del municipio es la exención de Lahiguera de la jurisdicción de Andújar, consiguiendo así la denominación de villa y su independencia jurídico-administrativa.
Hasta el siglo XIX, el cultivo mayoritario era el cereal, trigo y cebada, el olivo empezaba a cultivarse en algunas partes del término.
En 1995 se aprueba el cambio de denominación del municipio de Higuera de Arjona, por el de Lahiguera.
3