De Al-Ándalus al renacimiento
Descripción
RUTA DE SANTA ELENA A SABIOTE
EL PASO DE LA SOCIEDAD ANDALUSÍ A LA CASTELLANA
El viaje se adentra desde el norte en ‘Castillos y Batallas del Reino de Jaén’, en un periplo que parte del Museo de las Batalla de las Navas de Tolosa (Santa Elena) y en el que se visitan algunos de los castillos más espectaculares de la ruta, como el de Baños de la Encina, Canena y Sabiote
El visitante accede a una visión general del proceso histórico que llevó de la sociedad andalusí a la castellana-cristiana; la historia de una lucha por el control del territorio entre los reinos cristianos peninsulares y Al-Ándalus, con especial atención a la frontera del Reino Nazarí de Granada y el Reino de Castilla entre los siglos XII y XVI. Cada una de las paradas permite vislumbrar un aspecto concreto. Así el Museo de la Batalla de las Navas aporta una visión sintética del conflicto, mientras que Baños de la Encina ofrece la perspectiva musulmana y la organización del territorio Andalusí. Por su parte, Canena y Sabiote representan el momento posterior a la conquista y la instauración de un nuevo modelo social, económico y cultural surgido al amparo del feudalismo imperante en los territorios conquistados, conectando así con el Renacimiento.
Rutómetro
Castillo de Burgalimar
Baños de la Encina
CON EL ALMA DE LAS FORTALEZAS DE AL-ÁNDALUS
Recinto defensivo construido en el siglo XII y reformado tras la conquista cristiana en 1225, destacó por su envidiable posición estratégica que permitía el control de Sierra Morena por el norte y de toda la campiña jienense, por el sur.
Sin duda la fortaleza es uno de los grandes motivos para que Baños de la Encina se haya incluido en la red de ‘Pueblos más bonitos de España’. La edificación de este conjunto defensivo fue anterior a los acontecimientos bélicos que culminaron con la Batalla de las Navas de Tolosa (1212) y se realizó para servir de baluarte defensivo, junto a los castillos de Castro Ferral, las Navas de Tolosa o Vilches, ante el avance de las tropas cristianas guiadas por sus monarcas, entre los que destacarían Alfonso VII y Alfonso VIII.
Es una fortaleza musulmana amurallada construida en tabiyya con forma elíptica, con un alcázar y su recinto exterior jalonado por 14 torres cuadradas y una Torre de Homenaje. Tras la conquista por Fernando III de Castilla, en 1225, se produce un reordenamiento interno del castillo y de su sistema defensivo. Así, se construyó en la zona norte el Alcazarejo, con un torreón circular y dos murallas de sillarejos que se adosan a los lienzos musulmanes del castillo.
La honda huella de Francisco de los Cobos
Esa transformación de la vida de estos territorios hacia el Renacimiento, y que se plasmó a nivel constructivo en castillos como los de Sabiote y Canena, tiene como una de las figuras representativas a Francisco de los Cobos, secretario privado y secretario de Estado de Carlos I, y cuya alta condición burocrática le llevó a acompañar al emperador en sus expediciones a Alemania, Italia y Berbería. En el caso de la fortificación de Canena, De los Cobos encargó su construcción a Andrés de Vandelvira tas obtener la villa completa en el año 1539. En el caso de Sabiote, tras su adquisición a finales del siglo XVI y principios del XVI, contrató al arquitecto para la conversión de la fortaleza primigenia en majestuoso palacio renacentista.
Otras visitas obligadas
Otras visitas obligadas para el viajero paciente que viaja sin prisa es perderse en los castillos paisajísticos de Castro Ferral en Santa Elena, Las Navas de Tolosa en La Carolina, Vilches y Giribaile o Tobaruela y Santa Eufemia en Linares.
Castillo de Canena
Canena
FASCINANTE EJEMPLO MILITAR-PALACIEGO
Elegante y soberbia manifestación en su género de la arquitectura propia del Renacimiento y con el sello de uno de los grandes maestros de este movimiento artístico en Andalucía: Andrés de Vandelvira.
El conjunto alterna elementos militares —como los torreones circulares, el foso o las troneras que defienden su acceso principal— con otros puramente decorativos, como la portada plateresca, la galería que se abre en el lado sur o el patio de estilo renacentista. En época islámica Canena fue un pequeño asentamiento fortificado (hisn), pero en torno a 1226 este territorio caería en manos de Castilla, produciéndose una situación extraordinaria: su reparto entre las órdenes militares de Santiago y Calatrava, dividiéndose la aldea en dos ‘barrios’ con distinta jurisdicción que coexistieron durante más de siglo y medio. En el siglo XVI Francisco de los Cobos, secretario de Carlos I, se hizo con la villa y encargó al renombrado Andrés de Vandelvira la construcción de un palacio fortificado. Se trata de un edificio rectangular, compacto y sobrio. El flanco sureste, en el que está la entrada, está protegido por dos torreones cilíndricos ubicados en sus ángulos, y por un foso.
Castillo de Sabiote
Sabiote
DE FORTALEZA A MAJESTUOSO PALACIO RENACENTISTA
En el corazón del encantador barrio del Albaicín —el más antiguo del pueblo y que conserva el entramado medieval de calles estrechas, pequeñas plazuelas y callejones sin salida—deslumbra la fortaleza sabioteña.
Está considerada como una de las construcciones militares más importantes de Andalucía. Este castillo tiene su origen en un pequeño asentamiento fortificado emiral califal que fue arrasado por la construcción de un sólido castillo de la Orden de Calatrava. Su posterior adquisición por Francisco de los Cobos, a finales del siglo XV y principios del XVI, motivaría la última transformación, al encargar a Andrés de Vandelvira la reforma del castillo para que lo convirtiese en un majestuoso palacio renacentista articulado alrededor de un patio porticado. Siete torres macizas conforman la estructura del Castillo de Sabiote, entre las que destaca la gran Torre del Homenaje. Vandelvira intervino en el espacio interior y en los sistemas defensivos, potenciando la función residencial con nuevos cuerpos palatinos que alcanzaron los cuatro pisos y cambiando los accesos al interior de la fortaleza. En el espacio interior se crearon nuevas dependencias en torno a un gran patio porticado, con arcos sobre columnas.