Camino de la frontera
Descripción
RUTA DE LOPERA A ALCALÁ LA REAL
EMBLEMAS MILITARES EN LA ÚLTIMA FRONTERA
Este itinerario, que incluye algunas de las manifestaciones constructivas más potentes, sigue el mismo orden de norte a sur que el proceso de avance territorial castellano: parte de Lopera, pasa por Porcuna, Martos y Alcaudete y termina en Alcalá la Real. La última frontera incluye varios castillos pertenecientes a la Orden de Calatrava, entre ellos su encomienda principal en Martos, y la fortaleza que desde la conquista castellana de Jaén se convirtió en el puesto más avanzado del nuevo reino: Alcalá la Real.
El viajero se adentra así en la organización de las ordenes militares y en el proceso de conquista militar que posibilitaron el avance del Reino de Castilla dentro del territorio del Reino Nazarí, que culminaría en 1492 con la toma de la ciudad de Granada.
Rutómetro
Castillo de Lopera
Lopera
DEFENSA FUNDAMENTAL EN LA CAMPIÑA JIENENSE
Su germen está en una iglesia fortificada que tras varias intervenciones se transformó en un castillo-palacio. Tras la conquista castellana, Lopera fue entregada, en 1240–1241, a la Orden Militar de Calatrava, creando la Encomienda de Lopera. Su papel como fortaleza fronteriza en el avance de los ejércitos castellanos por la Campiña jienense fue fundamental durante los siglos XIII y XIV, recuperando protagonismo en la segunda mitad del siglo XV —en el marco de las luchas nobiliarias que se dirimieron durante el reinado de Enrique IV—.
A esta nueva fortificación corresponde el recinto amurallado externo que se conserva hoy, con trazado pentagonal irregular y cinco torres esquineras macizas. Entre finales del siglo XV y la primera mitad del XVI se produce la adaptación de esta iglesia fortificada a castillo-palacio.
Murallas y Torre de Boabdil
Porcuna
LA CÁRCEL QUE ALOJÓ A BOABDIL
El caserío de Porcuna salvaguarda los restos de los recintos amurallados que defendieron la antigua ciudad, siendo el vestigio más representativo de este conjunto fortificado la Torre Nueva, de planta ochavada, construida en 1335 por la Orden de Calatrava en estilo gótico-mudéjar y que alberga el Museo Arqueológico de Porcuna.
Conocida popularmente como Torre de Boabdil, quien según las fuentes estuvo preso en el Castillo de Porcuna tras ser capturado en la batalla de Lucena, se trata de una torre de planta octogonal, de estilo gótico y mudéjar, que estuvo adosada a las murallas y estructura del castillo, alcanzando una envergadura de 28 metros.
Castillos de la Villa y de la Peña de Martos
Martos
PODEROSOS ENCLAVES FRONTERIZOS PARA LA EXPANSIÓN CRISTIANA
La huella del poderoso pasado defensivo marteño tiene dos protagonistas: las torres del Homenaje y de Almedina del Castillo de la Villa (siglo XIII); y los restos del Castillo de la Peña de la Orden de Calatrava (un alcázar de planta irregular, de difícil acceso, rodeado por un recinto amurallado que se muestra sobre la actual población).
Las fortalezas de Martos jugarían un importante papel, como baluarte fronterizo, en la expansión territorial emprendida por los ejércitos castellanos durante los siglos XIII y XIV. Posteriormente, en la segunda mitad del siglo XV, volvería a adquirir protagonismo, en el marco de las luchas nobiliarias del reinado de Enrique IV.
Será tras su cesión a la Orden de Calatrava por Fernando III, en 1228, cuando se erija el conjunto defensivo visible en la actualidad.
Castillo de Alcaudete
Alcaudete
REFUERZO CALATRAVO FRENTE AL REINO NAZARÍ DE GRANADA
Este castillo fue siempre una pieza clave, especialmente durante la segunda mitad del siglo XIII, cobrando gran importancia estratégica dentro de la frontera con el Reino Nazarí de Granada, lo que determinó que el monarca castellano Fernando III lo entregara en 1246 a la Orden Militar de Calatrava, institución que promovería el amplio refuerzo de sus defensas.
El alcázar almohade, de planta poligonal y jalonado por torres y bestorres de mampostería y tapial, fue reestructurado por la Orden de Calatrava al construir una nueva fortaleza en su interior. En época renacentista, perdida ya su función militar, se convirtió en una residencia palaciega, transformando las construcciones existentes.
Fortaleza de La Mota
Alcalá la Real
DE CIUDAD ISLÁMICA A ABADÍA DE PATRONATO REAL
El Conjunto Monumental de la Fortaleza de la Mota se muestra imponente en el horizonte de Alcalá Real.
La Mota está estructurada en tres recintos fortificados: la madina, el alcázar y el arrabal. El conjunto surge desde un escarpado cerro amesetado de casi tres hectáreas de superficie y a más de mil metros de altitud, desde donde se controlaban los caminos de paso entre Granada y Almería con Córdoba y las tierras altas del Guadalquivir.
El alcázar, de forma triangular, está formado por tres torres: la del Homenaje, la de la Campana o de la Vela y la Torre Mocha. En torno a él se dispone la madina, ocupando la totalidad de la cumbre amesetada de la Mota. Entre las torres del recinto amurallado destaca la de la Cárcel, construida entre los siglos XIV y XV. El camino de acceso al interior de recinto se hacía a través de un complejo sistema fortificado en el que había que flanquear cinco puertas, de las cuales aún quedan en pie tres: la de las Lanzas, la de la Imagen y la del Peso de la Harina.
La Iglesia Mayor Abacial, que se yergue al sur del alcázar, fue construida entre los siglos XVI y XVII, sobre la primitiva iglesia mandada edificar por Alfonso XI, de la que sólo queda la capilla funeraria gótica del Deán Chirinos (siglo XV). Otros elementos destacados de la madina son las Casas del Cabildo Municipal o las Carnicerías, ambas edificadas en el siglo XVI. Se conservan también aljibes y un nevero.
Con la conquista de Granada, la función defensiva de la Mota desapareció, aunque se mantuvo como centro del poder civil y religioso.