Descripción
De apariencia externa similar a la de otros cortijos rurales, en su interior conserva hoy día restos de lo que fue una antigua ermita, denominada ermita de San Ildefonso.
Como en la mayoría de las zonas rurales de Jaén, estos antiguos cortijos de los siglos XVIII y XIX son propiedad de grandes familias y han servido a lo largo de los años como residencia a los trabajadores del campo y recolectores de aceitunas.