Descripción
Situada muy cerca de la residencia de Miguel Hernández, esta plaza era un espacio cotidiano en la Jaén de 1937. Aquí el poeta encontraba el pulso del pueblo: vecinos, soldados, mujeres y niños que seguían con su vida en tiempos de guerra. Es un lugar simbólico que refleja la humanidad y la resistencia silenciosa que inspiraron su obra.