Oficina De Turismo
Villatorres es un pequeño municipio situado al centro – norte de la provincia de Jaén y a tan solo 23 km. de la capital. Este municipio nació en 1975 como consecuencia de la fusión de las localidades de Villargordo y Torrequebradilla, a los que más tarde se unió el núcleo de población de casas blancas y calles ajardinadas de Vados de Torralba. Tanto el edificio de la sede del Ayuntamiento como otras dependencias municipales se encuentran en Villargordo. En sentido estricto diremos que Villatorres solo cuenta con unas décadas de Historia. Se trata de una zona que próxima al Guadalquivir, de relieve muy suave, lo que conocemos con el nombre de campiña, y en la que gran parte de la superficie está ocupada por el olivar de regadío, así como cultivo de cereales. La zona de vegas ha posibilitado el cultivo de espárragos y de espinacas, estas dedicadas a la industria conservera.
El patrimonio histórico de Villatorres, por las características de su creación, se encuentra diseminado por las tres poblaciones que lo integran. Destacaremos el de mayor interés:
El relieve es muy suave, alcanzándose las mayores cotas en Torrequebradilla, donde se llega a medir 458 m. sobre el nivel del mar.
La impresión que recibimos en la primera observación es la de una extensa vega con las cadenas montañosas de la Sierra de Andújar rodeándola.
Cada uno de los núcleos urbanos que dieron origen a Villatorres siguen conservando sus fiestas y tradiciones. De todas ellas mencionaremos las siguientes:
En su folclore no faltan las canciones navideñas, saetas, canciones de trilla, de carnaval, ni las danzas, de las que la más conocida es “el bolero antiguo”, se baila en los remates de la aceituna o en las bodas.
También en la gastronomía se deja sentir la idiosincrasia de cada una de las tres localidades fusionadas en Villatorres.
Una cocina en la que están presentes las costumbres culinarias de la campiña jienense. Entre los más conocidos tenemos:
Tampoco nos podemos olvidar de la sabrosa y variada repostería: Roscas de S. Marcos (Torrequebradilla), roscos del aguardiente, borrachuelos y alfajores para el carnaval. Y para el día de todos los santos las “gachas dulces con tostones”, que ese día con la masa sobrante se taponan los ojos de las cerraduras para que no puedan entrar las almas en pena, que piden por caridad una oración para salir del Purgatorio.
Los máximos exponentes de la fantástica cocina villargordeña la encontramos en los dos restaurantes más afamados del municipio: Restaurante «El Tropezón» y Restaurante-Asador «El Recreo». Ambos son considerados dos de los mejores locales de restauración de la provincia de Jaén, con una merecida reputación a nivel regional.
Aunque el municipio de Villatorres nació por decreto en el año 1975, en los núcleos de población de las localidades fusionadas se han encontrado restos de civilizaciones anteriores.
En el cerro de La Pedriza se encontraron restos de un recinto íbero-romano. Y durante la segunda guerra púnica estos territorios fueron escenario de batallas entre cartagineses y romanos.
Con la dominación islámica la población se mantuvo dispersa en alquerías, y en momentos de peligro buscaban refugio en un lugar fortificado, probablemente en el cerro de La Pedriza.
Fernando III el Santo conquista Torrequebradilla en el año 1230, pasando a formar parte de la Orden de Calatrava. Y con los Reyes Católicos recibe el mismo fuero que la ciudad de Jaén, pasando en el siglo XVII a pertenecer al Señorío de D. Íñigo Fernández de Córdoba y Mendoza.
Durante la Edad Moderna, Villargordo tuvo una gran importancia ganadera, no solo por el paso del ganado de la trashumancia, sino por las extensas zonas dedicadas al pasto.
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