Oficina De Turismo
Oficina De Turismo De Úbeda
Plaza Andalucía, 5, 23400 Úbeda, Jaén
http://turismodeubeda.com/index.php/es/
Esta importante ciudad, asentada sobre los cerros de su mismo nombre, está situada en el centro de la provincia de Jaén, y es la capital de la comarca denominada La Loma.
Rodeada de un paisaje de una extraordinaria belleza natural, en el que se alternan los terrenos llanos para el cultivo del cereal, con las laderas suaves pobladas de olivar, parece resumir la esencia de la provincia de Jaén.
Destaca sobremanera, dentro de su variada economía, la artesanía, con numerosos talleres de alfarería y cerámica, de forja, talla, vidrieras, tapices, esparto, cantería, etc.
Al pasear por sus calles señoriales para admirar los monumentos, las iglesias, palacios y casas señoriales, sin quererlo nos trasladamos virtualmente a los tiempos del esplendor histórico de esta ciudad.
Úbeda es conocida como “la ciudad del Renacimiento andaluz”, tanto por la cantidad como por la calidad de los monumentos de esta época artística.
Juntamente con Baeza, ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco el 3 de julio de 2003.
Úbeda cuenta con un hermoso patrimonio monumental y cultural que la convierten en destino fundamental para los interesados en la arquitectura del Renacimiento.
De su patrimonio destacaremos el excelente grado de conservación de muchos de sus edificios, que aún mantienen detalles de la época como pueden ser las puertas de madera claveteada, las aldabas de hierro, los faroles y las rejas.
Encierra tal cantidad de monumentos, iglesias, palacios y casas señoriales, que nos resultaría difícil poder enumerarlos aquí al completo. Entre sus monumentos más notables de Úbeda se pueden destacar los siguientes:
Centro histórico:
Barrio del Alcázar, San Lorenzo y Santo Domingo:
Barrio de San Isidoro:
Barrios de San Pablo y San Nicolás:
Barrios de San Millán y Santo Tomás:
Ruta de San Juan de la Cruz:
Además de estos interesantes atractivos, sugerimos la visita a las murallas para contemplar las extraordinarias panorámicas que se obtienen desde ellas.
Es el centro principal de la comarca denominada La Loma. Úbeda se encuentra asentada sobre unos cerros a 750 m. de altitud, y la circundan los valles del Guadalquivir y del Guadalimar.
Muy cerca, rodeándola, están los Parques Naturales de Despeñaperros, Sierra Mágina y Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas.
El paisaje es muy característico porque está compuesto por un “mar de olivos”, como escribió el poeta Antonio Machado.
La ciudad de Úbeda presenta mosaico de actividades culturales, festivales, ferias, romerías… Eventos todos ellos muy arraigados en la población y con una organización muy consolidada, lo que hace que acudan a participar en ellos visitantes de todas las partes de España.
Mención destacada merece la celebración de la Semana Santa, una de las fiestas más populares de Andalucía, estando declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional.
El día 1 de mayo se celebra la Romería de la Virgen de Guadalupe, patrona de Úbeda y que se la conoce como “la Romería Grande”. Ese día la Virgen se traslada desde su santuario hasta la aldea de Santa Eulalia.
Típicas son también las Hogueras de San Antón, “las lumbres”. El 16 de enero, se hacen hogueras en los diferentes barrios, en las que se acaba asando sardinas o saltando las brasas.
Especial relieve cobra la fiesta de San Isidro Labrador, el 15 de mayo, patronos de los agricultores y que goza de mucha devoción entre los trabajadores del olivar.
Conjuntamente con la vecina ciudad de Baeza, se organiza el Festival de Música Antigua. Y en los últimos meses del año tienen lugar los Festivales de Títeres y el de Cuentos.
Y no podremos dejar de citar la Feria de San Miguel, el 29 de septiembre, fiesta patronal de la ciudad. Y durante los días de esta feria tiene lugar la Muestra de Teatro de Otoño, así como actividades musicales de alta calidad y actividades infantiles para todas las edades.
Otros eventos relevantes destacamos el Festival Flamenco y Mestizo “Ciudad de Úbeda” ó la Muestra de Teatro de Otoño de Úbeda.
La cocina ubetense es básicamente mediterránea, con influencias tanto manchegas como levantinas y de raíz andalusí.
En la mesa están presentes las legumbres, las carnes de caza y los productos derivados de la “matanza del cerdo”, y, por supuesto, el aceite virgen de oliva y las aceitunas de mesa. Entre los platos más destacados estarían:
Los bares y cantinas, son el punto de reunión tradicional de los ubetenses. Si visitas la ciudad en el mes de septiembre podrás asistir a la Fiesta de la Tapa.
Tampoco nos podemos olvidar de las “Jornadas gastronómicas del Renacimiento”. Tienen lugar en los meses de enero a marzo en los restaurantes más emblemáticos, en los que tanto a la hora del almuerzo como en las cenas se acompañan de espectáculos.
Las últimas investigaciones arqueológicas constatan que los primeros asentamientos de Úbeda se remontan a la Edad del Cobre y del Bronce (III y II milenio A.C), siendo la “ciudad más vieja de Europa” científicamente documentada.
En busca de intercambios de productos llegarán los griegos y más tarde los cartagineses, quienes serían derrotados por los romanos. Es bajo el Imperio romano, a partir de la batalla de Llipa en el 206 a. de C., cuando la antigua ciudad se romaniza y será conocida como la Bétula.
La ciudad adquiere importancia con la llegada de los árabes, en particular con Abderramán II, en el S. IX, quien la refunda con el nombre de Ubbada o Ubbadat Al-Arab (Úbeda “de los árabes”). Como ciudad musulmana se rodeó de murallas y se convirtió en una de las ciudades más importantes del Al-Andalus, debido principalmente a su artesanía y comercio.
En el S. XI será conquistada por los almorávides. Y la conquista cristiana definitiva fue llevada a cabo en el año 1234 por el rey Fernando III.
Un cúmulo de factores, como la situación geográfica, su extensa y rica jurisdicción, así como la presencia de una nobleza cada vez más poderosa, sentarían las bases del esplendor que alcanzó Úbeda en el S. XVI.
El desarrollo económico de la ciudad basado en la agricultura y en la ganadería caballar, la roturación de los bosques que supuso un incremento de las tierras de cultivo, y contar con una mesta propia, fundamentarán el mayor esplendor de la ciudad, lo que supuso un incremento demográfico hasta llegar a contar con 18.000 habitantes.
Además de la nobleza ubetense y de las Órdenes de Caballería, hallamos un grupo de vecinos que han prosperado (médicos, sastres, escribanos, boticarios…) que darán lugar a una incipiente burguesía.
Destacar el papel de Francisco de los Cobos, secretario de Carlos I, que, con su interés por el arte y bajo el asesoramiento del arquitecto Andrés de Vandelvira, llena la ciudad de palacios. En Úbeda arraigan las corrientes humanistas del Renacimiento. Será Juan Vázquez de Molina, Secretario de Carlos I, y de Felipe II, quien continuará con la planificación iniciada por su predecesor.
Declive:
Los siglos XVII y XVIII son de decadencia para la ciudad, ya que España está inmersa en una crisis general. Las malas cosechas, la injusta presión de la fiscalidad para sufragar el coste que ocasionan las guerras, la corrupción, el poder del clero, la expulsión de los moriscos, serán factores que contribuyan a la pérdida de ese esplendor que caracterizaba a esta ciudad.
Más tarde, en 1820 y 1836, llegarán las desamortizaciones eclesiásticas, las guerras carlistas, la Guerra Civil y la postguerra.
Recuperación:
Será en las décadas 60 y 70 del siglo pasado, gracias al tirón desarrollista, cuando lentamente la que fue la “Florencia de la Alta Andalucía” vaya alcanzando el lugar actual y se constituya como referente provincial, cabecera de la comarca de La Loma y como un centro de industria y servicios de importancia cada día más creciente.
Razones que se enriquecen con el hecho de que la muerte de San Juan de la Cruz ocurra aquí, cuando lo traen para curarse de unas “calenturillas” y porque es la ciudad natal del Premio Planeta y Príncipe de Asturias de las Letras, Antonio Muñoz Molina.
Tienes que venir a Úbeda y adentrarte en sus calles y monumentos y descubrirlos a través de los ojos de estos autores. Sin duda, una manera diferente de disfrutar de esta monumental ciudad.
Personas conocidas nacidas en Úbeda:
En Úbeda muere San Juan de la Cruz, el 14 de diciembre de 1591.
El popular dicho de irse o “andar por los cerros de Úbeda”, tiene su origen en la conquista a los almohades de la ciudad jienense de Úbeda en 1234. Parece ser que uno de los capitanes más importantes del rey Fernando III “el Santo”, desapareció momentos antes de entrar en combate, y que apareció después de conquistada la ciudad. Preguntado por el que dónde había estado, él contestó que se había perdido por los cerros de Úbeda.
44
36
59
27