Oficina De Turismo
Municipio situado en el centro de la provincia, enmarcado dentro de la comarca de La Loma y formado por dos entidades locales llamadas Torreblascopedro y Campillo del Rio, separadas unos 8 km. Los ríos Guadalquivir al sur y su afluente Guadalimar al norte recorren el término municipal. Tradicionalmente, el cultivo del olivo ha sido la principal actividad de sus habitantes, aunque en los últimos años al encontrarse en la vega del Guadalquivir se han diversificado los cultivos de regadío. Por su parte, Campillo del Río cuenta con la mayor producción de espárrago blanco de la provincia, tiene una planta fotovoltaica desde 2007 y ha resurgido el cultivo del tomate para conserva. Esta zona del municipio consiste en una fértil vega en regadío desde los planes colonización rural desarrollados a lo largo del siglo XX. De su patrimonio citamos Las Casas Señoriales, la Iglesia Parroquial de San José en Torreblascopedro y la Iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora de Campillo del Río.
El término de Torreblascopedro ofrece un relieve suave, ligeramente alomado, con unas cotas máximas en las proximidades del Cagasebo (452 m.), las cotas mínimas, unos 230 m., se alcanzan al oeste del término en la confluencia del río Guadalquivir con el Guadalimar. Estos dos ríos, límite meridional y septentrional, respectivamente, constituyen las arterias de drenaje a las que vierten sus aguas los distintos arroyos del sector.
Este municipio constituye uno de los extremos de la comarca de La Loma. Es una zona caracterizada por los extensos olivares que llegan hasta el río Guadalquivir. En las proximidades se forma una vega donde se cultiva principalmente algodón, remolacha y girasol, además hay numerosas huertas familiares. Tiene abundante agua con lo que se puede
El olivar es el cultivo predominante, en el que se basa principalmente la economía del municipio. Donde van apareciendo nuevas plantaciones, muchas de las cuales son intensivas para lograr una mayor mecanización de la recolección y abaratar los costes de producción.
Debido a los cultivos queda muy poca vegetación natural, y únicamente la podemos encontrar en las orillas de los ríos, formando lo que se denomina bosque de galería, que está integrada por sauces, álamos y tarays. El resto de la vegetación del río forma la típica vegetación de ribera, donde abundan las cañas, carrizos, juncos y zarzamoras.
Esta vegetación de ribera tiene gran importancia, ya que contribuye a la diversidad de la flora y fauna de la zona, formando verdaderos corredores biológicos entre las extensas zonas de cultivo. Esta vegetación caducifolia junto al cauce de los ríos y de los arroyos, trazan una pincelada de color en el paisaje durante las estaciones, de manera especial en la estación del otoño.
La fauna de la localidad es la propia de la campiña jienense: liebres, conejos, perdices, codornices, zorros, … También son fáciles de avistar las cigüeñas y una variedad grande aves de presa. Sin olvidarnos de avifauna que vive junto al cauce de los ríos.
La pedanía de Campillo del Río, situada a 8 km. al sur de la localidad, uno de los pueblos de colonización, y al que benefició el Plan Jaén, aumentando la superficie de regadío e introduciendo nuevos y más rentables cultivos, hizo que en los años 50 del siglo pasado se incrementase notablemente la población, llegando a alcanzar los 4.017 habitantes.
Hoy es un referente en el cultivo y rentabilidad de la producción del espárrago blanco.
Cuenta el municipio Torreblascopedro con una cocina tradicional de las denominadas de campiña en las que sobresalen productos procedentes de sus fértiles tierras. En Campillo del Río se producen espárragos blancos y pimientos del piquillo.
Se sigue llevando a cabo la matanza del cerdo, de cuyas viandas sobresalen:
De la repostería tradicional citamos:
Las primeras referencias fiables datan del siglo XVIII, cuando queda mencionado en mapas y libros del término de Baeza. La construcción más antigua corresponde a 1714, que aparece en una moldura trapezoidal que aún se conserva en un edificio del pueblo.
El origen de Torreblascopedro se considera que fueron varias cortijadas o casas dispersas, de gran valor económico debido a los ricos pastos para el ganado. Además de pertenecer a Baeza, también fue pedanía de Lupión. En 1813 se solicita por primera vez la independencia de este municipio, pero no será hasta 1871 cuando la obtenga, quedando definitivamente la villa con el nombre actual. A mediados del siglo XIX la principal producción de la localidad es el aceite y una notable presencia de ganado ovino, lo que originó un importante aumento de la población.
La consolidación y auge de la misma se produce en la década de los 50 del siglo pasado. Este espectacular aumento demográfico se debe a la plantación y más rentables cultivos consecuencia del regadío y del Plan Jaén con la creación del pueblo de colonización Campillo del Río. Pasada esta década, lo mismo que ha sucedido en muchos otros pueblos, los sueldos insuficientes y los trabajos escasos provocan una importante emigración en busca de un trabajo mejor remunerado. Esta tendencia se mantuvo hasta los años 80 del siglo XX.
Campillo del Río es uno de los núcleos de nueva creación consecuencia de la colonización agraria en Andalucía. Es el poblado más grande de los construidos en el Plan Jaén.
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