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Hinojares es una pequeña población situada al sureste de la provincia de Jaén, extiende su paisaje en la comarca del Alto Guadalquivir, al sur del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, y gran parte de su término municipal pertenece al Parque. Limita con los términos de Quesada, Pozo Alcón y Huesa.
A Hinojares se accede por la carretera autonómica A-315 Torreperogil-Baza, desviándonos en el tramo entre Huesa y Pozo Alcón, por la carretera JA-8200.
El municipio cuenta con la pedanía de Cuenca, donde nace el río Turrilla.
En la actualidad es uno de los municipios jienenses con menor número de habitantes, apenas llega a los cuatrocientos, de los que una cuarta parte son extranjeros que han comprado las casas deterioradas, las han reformado y han fijado su residencia en el municipio.
En su patrimonio artístico destacamos:
Hinojares es la puerta de entrada a un mundo lleno de contrastes y de belleza, diverso y rico, ejemplo de convivencia del hombre y la Naturaleza durante milenios.
Los ríos Guadiana Menor y Turrillas, con sus vegas breves pero fecundas y la brusca y cortada orografía, originan un pasillo natural que une el Alto del Guadalquivir con la costa Mediterránea, y son elementos esenciales que explican el emplazamiento, situación y morfología de los núcleos de población del territorio hinojareño, así como el modo de vida de sus vecinos.
El término municipal de Hinojares es un auténtico laberinto de valles, calares, tajos, montañas y arroyos que convierten al agua en el auténtico protagonista de estos parajes.
Para comprender mejor la fisonomía de este territorio, nada mejor que acercarnos a alguno de los siguientes parajes para admirar la Naturaleza y dejar que nos cautive:
Existe la posibilidad de realizar numerosas actividades en la naturaleza: barrancos, circuito multiaventura, bicicletas todo-terreno, kayac y piragüismo, paintball, rutas a caballo, trekking y senderismo.
Lugares y rutas de interés próximos a Hinojares:
Tanto la fauna como la flora del territorio es abundante y muy diversa.
En la vegetación encontramos pinares, preferentemente en las zonas más elevadas y escarpadas, mezcla de distintas coníferas autóctonas y matorral, áreas de pastizales y los bosques ribereños junto al cauce de los ríos, con abedules, chopos, álamos, mimbreras…
Los grupos de animales que integran la fauna de este territorio son los siguientes: Avifauna (carbonero, chochín, escribano montesino, codorniz…); aves de presa (cernícalo, halcón peregrino, milano negro); mamíferos (liebres, conejos, zorros, ginetas, jabalí y tejón); reptiles (culebra bastarda, lagartija, salamanquesas) y peces (barbos, carpas, truchas y gobios).
En el municipio de Hinojares, se celebran las siguientes fiestas:
La gastronomía de Hinojares se encuentra inmersa en lo que es propio de la comarca a la que pertenece. Destacamos los siguientes platos:
En la gastronomía de Hinojares tampoco faltan los dulces: Mantecados para Navidad, roscos fritos para Semana Santa y las magdalenas caseras para los festejos familiares de otros tiempos.
Sin olvidarnos de la “Torta de San Marcos”, repartida después de la procesión. Son piezas redondas con los bordes ribeteados de un tamaño y peso de “cinco el kilo”, que son decoradas con flores y diversos motivos decorativos que se realizan con moldes de madera.
Para conocer la Prehistoria e Historia Antigua de Hinojares hay que referirse a los Castellones de Ceal, uno de los más importantes asentamientos ibéricos de la provincia de Jaén.
El origen de este asentamiento está en el control de la ruta comercial que desde Levante introducía los productos manufacturados griegos en el Valle del Guadalquivir. Está situado en un espolón, con una meseta de forma circular, en donde son abundantes los restos de murallas y construcciones de viviendas.
El estudio de la fase ibérica de las necrópolis con ricos ajuares en el que aparecen armas y cerámicas griegas, señala la presencia en el poblado de poderosos personajes aristocráticos.
La primera fase de la ocupación de este asentamiento fue a finales del siglo VII y VI a.C.; posteriormente se abandonó hasta que se construyó el poblado ibérico en el siglo IV a.C. y que perduró hasta la etapa romana republicana.
El origen del actual Hinojares es incierto, pues no aparece citado en los documentos medievales de la conquista de la Sierra Quesada-Cazorla. Sin embargo, en su término hay aldeas y cortijos cuyos nombres sí aparecen en las crónicas de la conquista castellana. En este periodo se produjo un traslado de la población de la montaña al valle. Uno de estos ejemplos es Cuenca, que fue convertida en aldea de Quesada en 1257.
Hinojares debió ser una alquería o una nueva fundación en el valle tras la conquista castellana de estas tierras. Hasta 1648 dependió de Quesada. Y partir de esta fecha pasará a ser aldea de Pozo Alcón.
En el año 1690 consiguió el título de villa y con ello la independencia de Pozo de Alcón.
Este título fue parejo a su concesión en Señorío temporal a D. Íñigo Rodulfo Fernández Angulo Sandoval, del hábito de Santiago, quien solicita al monarca se le concediese la denominación de Hinojares.
Este Señorío pasó posteriormente a la casa nobiliaria del Conde de Arenales. A finales del siglo XVIII el marqués de Guadalcázar será señor honorario de la Villa de Hinojares.
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