VARIANTE GR 247.1 ETAPPE 1: Prado Maguillo und Forsthaus-Schutzhütte El Bodegón - Río Madera
Wandern, GR247 Waldrouten
Santiago Pontones
Das Guadalquivir-Tal ist in seinem Hauptabschnitt der Protagonist dieser Etappe, weil wir es im ersten Abschnitt besichtigen und es im zweiten Abschnitt aus der Höhe sehen werden. Die Route verlässt die Stadt Coto Ríos und verläuft sehr bald einige Meter vom großen Fluss Andalusien entfernt. Dann erreichen wir den Borosa River, am Ausgangspunkt der spektakulären Straße, die zu ihm zurückkehrt, ohne Zweifel der beliebteste des Naturparks.
In der Umgebung des Guadalquivir - Rio Grande, wie die Muslime es nannten - gibt es eine Reihe von öffentlichen Geräten, die zu den attraktivsten im Park gehören: das Torre del Vinagre Besucherzentrum, der gleichnamige Botanische Garten und das Rio Borosa Besucherzentrum. Dieses Gebiet ist das am meisten überfüllte und besuchte Gebiet des Parks, und obwohl es an hohen Tagen massiert werden kann, lohnt es sich, die uns angebotenen Ressourcen zu nutzen, um uns zu informieren, die natürlichen Werte des Territoriums zu verstehen, durch das wir gehen, oder einfach einen ruhigen Spaziergang zwischen der üppigen Vegetation des Botanischen Gartens zu machen.
Später verlässt die Route den Boden des Tals und steigt entlang der Hänge der linken Seite auf und tritt in Pinare mit geschlossenem Mittelmeerwald ein.
Mehrere sind die Attraktionen dieses zweiten Teils der Route: das spektakuläre Panorama auf dem Guadalquivir-Tal, das sich öffnet, wenn wir an Höhe gewinnen; die gemischten Wälder, die wir in einigen Abschnitten durchqueren, wo die großen Larice-Kiefern und die Eichen mit Bäumen eines Caduca-Blattes wie Eichen (Beschwerden), Ahorn und Birnen des Berges (Sorbus tormentinalis) gemischt werden, die im Herbst in Gelb und Orange gekleidet sind; und die hohe Wahrscheinlichkeit, die meisten Arten von großen wilden Huftieren zu beobachten, die dem Park Ruhm verleihen, wie Hirsche, Eber und Ziegen.
Die Etappe endet in der Zuflucht im Waldhaus von La Zarza, einem strategischen Ort, nicht nur durch die schönen Panorama, die von seiner Umgebung gesehen werden können, sondern auch, weil es der Ausgangspunkt oder die Ankunft des Südwaldpfades 9 und 10 ist, der erste zur Sierra de
Die Villen und die zweite zu den Dörfern La Iruela und Cazorla.
ROUTENNAME
Coto Ríos - Refugio Casa Forestal La Zarza
WEGTYP
Linear
SCHWIERIGKEIT
Media
GESAMTENTFERNUNG (IN KILOMETERN) 15,75 km
Abschnitt aus Asphalt oder Beton: 20.85%
Abschnitt eines Weges, einer Forststraße oder eines trockenen Wasserlaufs: 67.55%
Wegabschnitt: 11.6%
Abschnitte von Viehtriebwegen: 0
HUSO 30S
GESCHÄTZTE REISEZEIT
5 h 41 min
FAHRBAHNOBERFLÄCHENART
Straße
MAXIMALE HÖHENÄNDERUNG 640mm
701mm
78mm
SCHWIERIGKEITSGRAD. BEWERTUNG NACH DER MIDE-METHODE.
2
HÄLFTE
Rauheit der natürlichen Umwelt
1
ROUTE
Routenführung
2
VERSCHIEBUNG
Schwierigkeiten beim Bewegen
3
BEMÜHUNG
Erforderlicher Aufwand
ART DER BARRIEREFREIHEIT
JAHRESZEIT
SIGNALISIERUNG
Sí
WEITERE INFORMATIONEN
TUNNEL
STAHLVIADUKTE
METALLLAUFSTEGE
WASSERSTELLEN
PONTONS
WACHHÄUSCHEN UND SCHRANKEN
WEICHENWÄRTERHÄUSCHEN
FAHRRADTAUGLICHKEIT
FREIZEIT- ODER SPORTBEREICHE IN DER NÄHE DES WEGES
VERPFLEGUNGSSTATIONEN
Auf dem Weg: Coto Ríos
Nahe dem Weg: Cold Arroyo
VERBINDUNGEN ZU ANDEREN WANDERWEGEN
GR 7, PR-A 192
NOTUNTERKÜNFTE
Am Anfang: Nein. Am Ende: Refugio Casa Forestal de la Zarza.
EMPFEHLUNGEN
WEITERE INTERESSANTE INFORMATIONEN (ARCHITEKTONISCH ODER KULTURHISTORISCH, GEOLOGISCH-ÖKOLOGISCH)
Die fleischfressenden Säugetiere des Naturparks
Es wird selten sein, dass der Wanderer, wenn er aufmerksam ist, keinen der Vertreter der berühmten Gruppe der großen Pflanzenfresser des Parks auf irgendeiner Route von GR 247 sieht. Aber Sie müssen sehr glücklich sein, die Mitglieder der ausgewählten Gruppe von fleischfressenden Säugetieren zu sehen: schlau, effektiv, sehr spezialisiert und außerordentlich diskret, fast nachtaktiv, Wesen, die an der Spitze der komplexen und abigarated trophischen Pyramide des Parks gefunden werden.
Es ist wahrscheinlich, dass der Absender früher oder später einen Fuchs sehen wird, auch wenn es zu dem Zeitpunkt richtig ist, zu dem er das Land dazwischen setzt. Es wird schwieriger sein, einen Gin zu sehen, diesen großen, langschwanzigen Springer und Kletterer mit schwarzen und weißen Ringen. Oder ein Dachs, mit einem Gordinflon-Teddy-Look mit weißlicher Maske.
Oder eine Kichererbse, oder Kichererbse, wie sie es hier nennen, die nie viel Sympathie für diese Länder hatte, da sie Hühner und anderes Geflügel liebte. Es ist sehr glücklich, einen Wiesel sehen zu müssen, den kleinsten und hyperaktivsten der vierbeinigen Jäger, und wer von einem göttlichen Design berührt wird, ist der Wanderer, dem eine Bergkatze vor seinen Augen erscheint. Ein echter Berg mit seinem voluminösen Kopf, seinen kraftvollen Reißzähnen und seinem großen anilierten Schwanz, der sich stark von den häufigen Katzen unterscheidet, die mit Hauskopien hybridisiert sind.
Agiles, schlau, leise und fast immer "außer Plan", diese Tiere sind die wahren Champions der Fauna des Parks neben ihren geflügelten Paaren, den Rapaces, du bist ja, viel sichtbarer. Die Existenz und Fülle von einander ist die kraftvollste Demonstration, dass das Leben durch den Naturpark fließt, da es keine Jäger ohne Beute gibt, oder Beute ohne ... usw.
Esta Etapa comienza en el poblado de Coto Ríos. Es muy sencillo encontrar el panel de inicio, ya que la aldea es pequeña y sus calles tienen trazado rectilíneo: si miramos la aldea desde la parte de abajo, es decir, desde el Guadalquivir, hay que ir por cualquier calle a la parte situada más arriba y más a la derecha.
Junto al panel veremos una puerta, que deberemos cerrar a nuestro paso, que da acceso a un ameno camino asfaltado. Este transita por una estrecha y fértil vega regada por el agua del Guadalquivir, entre huertos y frutales. A los 500 metros acaba el asfalto y a la derecha seguimos viendo algunos bancales sin labrar y olivos aislados, mientras a lo lejos se alzan las montañas de la Sierra de Las Villas. Por nuestra izquierda tenemos un bosque de pino carrasco con abundantes encinas.
En el kilómetro 1,1 hay que abrir y cerrar una nueva puerta y enseguida vemos, abajo a la derecha, el Río Guadalquivir, al que un poco más adelante podemos bajar sin ninguna dificultad. La arboleda es muy variada, pues a los pinos y encinas se suman quejigos (robles), chopos y grandes fresnos. Nos sorprenden, incluso, algunos acebos.
Hay también mucho lentisco y algunos arces de Montpellier (Acer monspessulanum). La heterogeneidad y variedad de esta hermosa arboleda se debe, por un lado, a la combinación de la baja altitud de la zona con la humedad que aporta la cercanía del río, y por otro, a la mezcla de especies de origen espontáneo con otras de origen antrópico, es decir, plantadas o favorecidas por el ser humano.
Los caminos por los que va esta primera parte de nuestra ruta tienen un aspecto diverso, tanto en anchura como en firme. El último tramo antes de llegar a la aldea de La Loma de María de María Ángela es más estrecho y tiene mayor pendiente. En el kilómetro 3,3 cruzamos un arroyo y 200 metros después hay que abrir y cerrar una última puerta. Enseguida, entre grandes encinas, llegamos al siguiente hito de la Etapa.
La ruta pasa por medio de esta pequeña población, en un privilegiado enclave rodeado de montañas, y donde encontraremos a la izquierda la Fuente Puchardo. Salimos bajando por la pequeña carretera asfaltada que da acceso a la aldea entre huertos y pequeños olivares.
Llegamos al Río Borosa, uno de los más bellos y salvajes afluentes que vierten sus aguas al Guadalquivir en su tramo de cabecera. Es un cruce importante porque coincide con el inicio de la espectacular ruta del Borosa, la más popular del Parque Natural. Esta ruta se inicia en el aparcamiento que encontramos a la izquierda –donde hay una fuente- y está señalizada por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía hasta su final en el Salto de Los Órganos.
Hay que reseñar que nuestra Etapa coincide desde Coto Ríos hasta la piscifactoría con el GR 7, que aquí se separa remontando por la ruta del Borosa y solapándose con ella hasta el Puente de los Caracolillos.
También es destacable que el primer tramo de esta ruta, concretamente hasta el Arroyo de Las Truchas, de poco más de 1 kilómetro, es apto para las personas de movilidad reducida, ya que apenas tiene desnivel y va por pista forestal con buen firme cerrada al tráfico de vehículos privados a motor. Por otra parte, es interesante saber que la citada ruta del Borosa está considerada de especial interés ornitológico, de lo cual nos informa un panel situado en su inicio.
Desde el cruce de la piscifactoría que hemos comentado nuestra Etapa gira a la derecha, siguiendo por camino asfaltado y cruzando el puente sobre las bravas aguas del Río Borosa. Dejamos a la derecha la piscifactoría y a la izquierda una fuente. A los 200 metros queda a la derecha el Centro de Visitantes Río Borosa, que dispone de un amplio aparcamiento.
En este Centro podremos conocer la importancia del agua y de los ecosistemas fluviales en el Parque Natural, en los que destacan especies emblemáticas como la trucha común y la nutria.
Nuestra ruta continúa en compañía de grandes quejigos y cruza el Guadalquivir, que aquí está bastante remansado y flanqueado por una bien conservada vegetación de ribera. Un poco más adelante llegamos al emblemático paraje de Torre del Vinagre.
Hay que remarcar que este tramo de 1,7 kilómetros entre la piscifactoría del Borosa y Torre del Vinagre no tiene marcas ni balizas, ya que la Consejería de Medio Ambiente tiene prevista la creación de un nuevo sendero de uso exclusivamente peatonal que uniría ambos puntos y por el que transitaría el Sendero Bosques del Sur.
De todas formas, la ruta que hemos descrito por el actual camino asfaltado no tiene pérdida, además de que es muy transitada.
La ruta del Borosa como variante para subir a Collado Bermejo en la Etapa 15
La popular Ruta del Borosa, y su continuación hacia las Lagunas de Valdeazores y Collado Bermejo, aunque no pertenece al GR 247, puede utilizarse como variante para subir hasta la Etapa 15. La ruta está señalizada por la Consejería de Medio Ambiente hasta La Central Eléctrica. Pero la ruta puede continuarse hacia arriba, sin pérdida posible, por el túnel de la central hidroeléctrica de Los Órganos y las famosas Lagunas de Valdeazores, y después hasta Collado Bermejo por senda que no tiene pérdida y es bastante transitada.
Es preciso estar atentos a posibles desprendimientos en el tramo anterior a los túneles. Una vez en el Collado ya hemos enlazado con la Etapa 15 del Sendero Bosques del Sur, a 3,4 kilómetros del Refugio Casa Forestal Fuente Acero. Desde la piscifactoría del Borosa hasta Collado Bermejo hay en total 16,5 kilómetros de distancia y un desnivel total de 880 metros. Esta ruta, de extraordinaria belleza, puede utilizarse, por tanto, como una cuarta variante transversal del Sendero Bosques del Sur.
El camino asfaltado desemboca en la carretera A-319, que recorre el Valle del Guadalquivir y el Embalse del Tranco, siendo el eje de comunicación más visitado del Parque Natural. A la derecha del cruce tenemos dos lugares de imprescindible visita y entrada gratuita.
El primero es el Centro de Visitantes Torre del Vinagre, el más importante y mejor dotado del Parque, que ofrece información y cuenta con variados recursos interactivos, muy atractivos para orientar comprender los principales valores del espacio protegido que estamos recorriendo. Tiene una tienda del Parque Natural, aseos, cafetería, sala de proyección de audiovisuales y zona de juego infantil en el exterior.
El segundo lugar está situado unos metros más allá y es el Jardín Botánico de Torre del Vinagre. Este cuidado vergel cuenta con una amplia selección de plantas del Parque Natural, desde pequeñas herbáceas hasta grandes árboles. Es un lugar perfecto para observarlas y aprender a distinguirlas o, simplemente, para darse un placentero paseo entre exuberante vegetación. Su visita ayuda a entender por qué la extraordinaria riqueza botánica de estas sierras es uno de los principales motivos por las que están declaradas como espacio natural protegido.
Si no nos desviamos hacia estos lugares, nuestra ruta continúa girando a la izquierda en la carretera A-319, que abandonamos 100 metros más adelante por una senda bien señalizada que sale a la derecha, ascendiendo a contramano. A partir de aquí el ambiente cambia por completo. Dejamos las zonas humanizadas –incluso, en ocasiones, masificadas, como ocurre entre el Borosa y Torre del Vinagre- para internarnos en el bosque ganando altitud sobre el Valle del Guadalquivir.
La senda se retuerce con bastante pendiente por un pinar, bajo el que crece un denso sotobosque mediterráneo, con mucho lentisco, y en el que hay magníficos quejigos (robles) dispersos. Conviene, durante los primeros 500 metros de este tramo, ir pendientes de las numerosas balizas que lo jalonan. En el kilómetro 6,8 la senda se convierte en un camino más ancho, girando a la izquierda, que pronto llanea.
A esta altura habremos ganado ya unas magníficas vistas sobre las montañas del lado de enfrente del Valle del Guadalquivir, es decir, de su vertiente derecha, y de las grandes elevaciones de la Sierra de Cazorla que lo cierran al frente. Todo el monte que vamos a recorrer hasta el final de la Etapa es muy rico en fauna, por lo que es frecuente ver ciervos, cabras monteses, jabalíes, etc. El camino se transforma poco más adelante en pista forestal.
La pista por la que caminamos sale en este punto a otra más ancha que tomamos hacia el frente, encontrando al poco una valla que impide el paso a los vehículos. Seguimos estando en medio de un pinar de pino carrasco con abundantes encinas y quejigos, y a la izquierda dejamos el Barranco del Arroyo de la Torre del Vinagre y el cortijo del mismo nombre.
A partir del kilómetro 10 comenzamos de nuevo a disfrutar de vistas espectaculares, ya que, en adelante, la pista se convierte de manera intermitente en un maravilloso balcón sobre el Valle del Guadalquivir. Las vistas dejan de obtenerse en los tramos en los que la ruta se interna en los pliegues y barrancos de la ladera, pero a cambio, en estas zonas, disfrutamos de un ambiente boscoso especialmente frondoso y acogedor. En el kilómetro 9,7 ignoramos una pista que sale a la derecha.
La ruta, que durante el último tramo ha venido girando hacia el norte para rodear Los Torcalillos, alcanza el Collado de los Corzos, donde gira bruscamente al oeste para recuperar su dirección paralela al Valle del Guadalquivir. Merece la pena parar para contemplar unas panorámicas memorables. El nombre del lugar, además, nos recuerda a una de las especies más importantes de la fauna de estas sierras que se extinguió a mediados del siglo XX.
En el año 1952 se hizo un intento de repoblación con la suelta de diez ejemplares, pero la experiencia fracasó. La reintroducción de este animal fue uno de los objetivos del Parque Natural desde su creación en 1986, pero, a pesar de la realización de varios estudios técnicos, hasta el momento no ha sido abordada.
Continuamos la ruta descartando en el kilómetro 10,5 una nueva pista que llega a la nuestra por la derecha, a contramano. Los pinos carrascos y negrales van siendo sustituidos por los esbeltos pinos laricios según ganamos altitud, y en los tramos más abrigados de la ladera la ruta discurre inmersa en un rico bosque mixto, de gran relevancia ecológica y belleza paisajística, en el que los pinos y encinas están mezclados con árboles de hoja caduca como quejigos (Quercus faginea), perales de monte (Sorbus torminalis), arces granadinos (Acer granatense) y arces de Montpellier (Acer monspessulanum), que adquieren en otoño su máximo esplendor cromático.
A partir del kilómetro 13,5 disfrutamos de nuevo de sensacionales vistas, presididas hacia el este por la impresionante mole rocosa de Las Banderillas, y hacia el sur por las Sierras de Cazorla y del Pozo, cuyas altas cumbres ciñen el fondo de una profunda perspectiva cuyo eje es siempre el Valle del Guadalquivir.
Unos 250 metros antes de llegar al final de nuestra Etapa está la fuente de la que se servía la antigua Casa Forestal de La Zarza. No se ve desde el camino, pero el lugar es fácil de identificar porque veremos a nuestra izquierda un amplio claro, bastante llano y con restos de pequeños aterrazamientos de piedra seca, hechos en su momento para allanar el terreno y facilitar su labranza. Atravesamos el claro hasta un pequeño abarrancamiento y allí mismo encontraremos un tornajo de madera y otro abrevadero de obra con la fuente.
Siguiendo nuestra ruta, un poco más adelante veremos a la derecha, a contramano, el cruce con el camino por el que discurre la Etapa 9 del Sendero Bosques del Sur, que viene del Refugio de Majalserbal en la Sierra de Las Villas.
Alcanzamos el final de la Etapa, que coincide con el de la citada Etapa 9 y el comienzo de la 10 hacia La Iruela. La Casa Forestal está situada en un lugar privilegiado por sus vistas hacia la Cordillera del Banderillas y el Valle del Guadalquivir, flanqueado por espectaculares montañas.
Desde la Casa Forestal parte un sendero señalizado que no forma parte del GR 247, pero cuyo recorrido es muy recomendable, sobre todo en su tramo inicial, que es muy panorámico.
Se trata de un viejo camino de herradura de 3 kilómetros que baja con bastante pendiente hasta el fondo del Valle del Guadalquivir, pasando por el Barranco de la Tuerta, el Arroyo del Saúco y Los Huertezuelos. El sendero finaliza en la carretera A-319 a la altura del kilómetro 43, es decir, a unos cinco kilómetros de Torre del Vinagre.