ETAPPE 21: Schutzhütte Era del Fustal – Erholungsgebiet Peña del Olivar
Beschreibung
Durch diese Etappe betreten wir eines der eigenartigsten Naturschutzgebiete Südeuropas: den Azebuswald von Las Azeas. Der größte Teil der Route wird durch enge traditionelle Pfade gemacht, und in den meisten von ihnen werden wir mit herrlichen Panoramablick erfreuen.
Die Route führt durch den neugierigen Schneepozo, wo der Schnee zuvor für den Einsatz im Sommer gelagert wurde. Dann ein köstlicher einfacher Pfad unter der markanten geomorphologischen Formation des Lochsteins, während wir in einiger Entfernung den Calar del Mundo sehen. Gegen Ende der Etappe werden wir einen weiteren stolzen mediterranen Wald betreten, den der Bucentaina, wo die Patin im Überfluss ist. Im Erholungsgebiet Peña del Olivar, wo die Etappe endet, können wir essen, uns ausruhen und sogar ein gutes Bad nehmen sowie die interessante botanische Sammlung besuchen.
Ganz in der Nähe des Endes der Etappe befindet sich Siles, ein ruhiges Serrano-Dorf im Übergangsgebiet zwischen dem Olivenhain und der Kiefer. Von dieser Stadt, die nördlich im Naturpark liegt, können viele Ausflüge gemacht werden, einschließlich der Puntal de la Abedrea, die Laguna de Siles, die Calar del Mundo und das Valle del Tu. Von Siles ist auch in der Nähe der beliebten Geburt des Weltflusses und des Naturparks Los Calares del Río Mundo und der Sima, bereits in der benachbarten Provinz Albacete, wo der prächtige GR 66 Tres Calares reist.
Die Etappe 21 kann durch den 3,1 km langen Anstieg am Calar de Navalperal durch die Ableitung 10 ergänzt werden, von der wir ein sehr breites Panorama sehen werden.
Datos de la ruta
ROUTENNAME
Refugio Era del Fustal – Área Recreativa Peña del Olivar
WEGTYP
Linear
SCHWIERIGKEIT
Media
GESAMTENTFERNUNG (IN KILOMETERN) 12,45 km
-
Abschnitt aus Asphalt oder Beton: 0
-
Abschnitt eines Weges, einer Forststraße oder eines trockenen Wasserlaufs: 32.77%
-
Wegabschnitt: 67.23%
-
Abschnitte von Viehtriebwegen: 0
HUSO 30S
Nach Projection UTM Datum ETRS89
GESCHÄTZTE REISEZEIT
3 h 55 min
FAHRBAHNOBERFLÄCHENART
Forstweg
MAXIMALE HÖHENÄNDERUNG 611mm
186mm
788mm
SCHWIERIGKEITSGRAD. BEWERTUNG NACH DER MIDE-METHODE.
2
HÄLFTE
Rauheit der natürlichen Umwelt
1
ROUTE
Routenführung
2
VERSCHIEBUNG
Schwierigkeiten beim Bewegen
3
BEMÜHUNG
Erforderlicher Aufwand
ART DER BARRIEREFREIHEIT
Zu Fuß
JAHRESZEIT
Ganzjährig
SIGNALISIERUNG
Sí
WEITERE INFORMATIONEN
TUNNEL
STAHLVIADUKTE
METALLLAUFSTEGE
WASSERSTELLEN
Waldhaus von Las Acebeas, Quelle des Schneebrunnens, Quelle des Noguerón, Erholungsgebiet Peña del Olivar.
PONTONS
WACHHÄUSCHEN UND SCHRANKEN
WEICHENWÄRTERHÄUSCHEN
FAHRRADTAUGLICHKEIT
Der größte Teil der Bühne wird auf einem Pfad entwickelt. Bitte gehen Sie die 800 Meter zwischen dem Barrio de Los Acebos und dem Casa Forestal Las Acebeas (Punkte 2 und 3), um die Umweltauswirkungen unserer Passage so weit wie möglich zu minimieren und die Wanderer nicht zu stören. Kurze Rollen und loser Stein in der Umgebung des Hole Stone. Wir haben starke Ohrringe an der Nordseite der Bucentaina.
FREIZEIT- ODER SPORTBEREICHE IN DER NÄHE DES WEGES
VERPFLEGUNGSSTATIONEN
Auf dem Weg: Nein
Nahe dem Weg: Siles und seine Umgebung, Segura de la Sierra, Orcera
VERBINDUNGEN ZU ANDEREN WANDERWEGEN
NOTUNTERKÜNFTE
Am Anfang: Refugio Era del Fustal. Am Ende: Nein.
EMPFEHLUNGEN
WEITERE INTERESSANTE INFORMATIONEN (ARCHITEKTONISCH ODER KULTURHISTORISCH, GEOLOGISCH-ÖKOLOGISCH)
Das Reservat von Acebeas- Nava del Espino
Barrio de los AcebosEin Teil dieser Etappe führt durch das Reservegebiet von Acebeas- Nava del Espino. Die Reservatgebiete sind die Gebiete mit dem höchsten Schutzniveau innerhalb des Naturparks aufgrund seines hohen ökologischen Wertes. Diese beiden Berge sind besonders geschützt, weil sie eine hohe Konzentration von Arten von außerordentlicher ökologischer Bedeutung haben, entweder weil sie endemisch sind, weil sie vom Aussterben bedroht sind oder weil es sich um nördliche Arten handelt, deren Präsenz in Südspanien außergewöhnlich ist.
Insbesondere gibt es in dem Gebiet nicht weniger als 141 Arten, die als selten, endemisch und bedroht eingestuft sind, von denen 22 gesetzlich geschützt sind. Sie attackieren die Cazorla violet (Viola cazorlensis) und eine Narzisse (Narcissus longispathus). Die globale Verbreitung der letzteren Arten beschränkt sich fast ausschließlich auf den Naturpark.
Die Azebeas, eine nördliche Insel im Süden
Entdecken Sie einen Wald wie der in Las Azebeas im Süden ist ein Luxus. Diese Wälder erstrecken sich durch das Zentrum und nördlich der Halbinsel, und die, die wir hier haben, sind ein Gemüsejuwel. Sie kamen vor Tausenden von Jahren hierher, nach Süden getrieben von der Kälte und dem Eis der letzten Eiszeit. Indem sie diese zurückzogen, unternahmen die Azebos eine gegenteilige Migration und eroberten das verlorene Territorium im Norden zurück, so dass wir sagen können, dass die gegenwärtigen Azebos Europas unsere Nachkommen sind. Dieser Wald ist immer noch hier dank eines glücklichen Zufalls von geeigneten Böden und rechtzeitigem Mikroklima.
Bucentaine, reiner mediterraner Wald
Diese Etappe könnte gut als die Route der beiden Wälder beschrieben werden. Die erste von ihnen, die von Las Azebeas, ist bekannt für ihre Ausnahme. Die zweite hat es nicht, weil es eine relativ häufige Pflanzenformation ist, obwohl sie an vielen Orten nicht so gut erhalten ist wie hier. Es ist der Wald des Mount Bucentaina, vor allem seine Nordseite.
Rutómetro
Km 0
Refugio Era del Fustal
Salimos del Refugio junto a la carretera hacia Siles por una pequeña senda a la izquierda. Estamos en un área de reserva (Zona de Protección Grado A, es decir, la máxima dentro del parque natural), lo cual hay que recordar en todo momento para extremar el respeto al medio. Vamos a internarnos en un bosquete de acebos, una formación vegetal absolutamente excepcional en el sur de España. Desde el principio, caminamos por un bosque frondoso y diverso, con pinos salgareños y negrales, quejigos, encinas, majuelos, e incluso arces y melojos. A los cinco minutos de marcha, aproximadamente, veremos el primer acebo.
Km 0,8
Barranco de Los Acebos
Llegamos a este lugar legendario de la flora andaluza. Bajo los pinos, la densidad de acebos es aquí máxima, y el tamaño de sus ejemplares, sorprendente. El ambiente es oscuro y nos sentimos totalmente envueltos por una atmósfera propia de un bosque del centro o norte de Europa. Es un lugar para detenerse, observar y sentir. Tras pasar el Barranco entra algo más de luz, y por tanto la diversidad de especies es mayor. La limpieza de este corto tramo del sendero Bosques del Sur ha sido somera para respetar al máximo el valor ecológico del entorno, por lo que en el camino hay helechos y ramas de avellanos, acebos, majuelos y rosales que pueden molestar. Hasta llegar a la casa forestal de Las Acebeas, caminamos por un tramo especial donde conviene ir despacio disfrutando con sosiego de todos los detalles de su flora. Pasaremos junto a una pequeña balsa redonda, que era donde se acumulaba el agua para regar la huerta de la familia del guarda forestal, cuando este vivía permanentemente en la casa forestal a la que vamos a llegar enseguida.
Km 1,6
Casa Forestal de Las Acebeas
Este punto es un cruce estratégico en esta etapa. La casa forestal de Las Acebeas se conserva en uso, y la valla que la rodea suele estar cerrada. Es una casa grande y hermosa, con varios acebos y un tejo plantados en su puerta. En la actualidad está previsto su uso como sede de un observatorio de seguimiento del cambio climático a través del análisis de la evolución de la vegetación del parque natural. El lugar no puede ser más adecuado, pues nos encontramos en un bosque cuya particularidad deriva precisamente de la relación entre vegetación y cambio climático. Cuando este era de origen exclusivamente natural, la vegetación del norte de Europa se refugió en estos parajes durante la última glaciación, para luego permanecer aquí buena parte de ella a pesar de la suavización de las condiciones climáticas del actual periodo postglaciar.
En este punto podemos optar por subir a Navalperal, a la izquierda, por el sendero señalizado PR-A 176, que forma parte del sendero Bosques del Sur como derivación 10 y cuya descripción se encuentra en esta misma guía. Es una ruta con unas vistas fantásticas y puede merecer la pena incluirla en nuestra jornada, dado que la etapa 21 tiene una longitud moderada.
Pero lo que es inexcusable es dar un paseo de ida y vuelta por la pista forestal que encontramos a nuestra derecha. Es la que une la casa forestal con la carretera, y es también el primer tramo del citado PR-A 176. Se trata de un ancho camino de unos 600 metros, casi sin desnivel, con una extraordinaria frondosidad y donde podremos disfrutar de la excepcional presencia de avellanos. Se trata del avellanar más meridional de Europa, acompañado por muchas otras especies norteñas.
Para continuar nuestra etapa, pasamos por detrás de la casa forestal. Seguimos viendo acebos, sobre todo por nuestra derecha. Es preciso saber que este tramo se encharca en algunos puntos, pero no se ha intervenido para evitarlo por la fragilidad ecológica de la zona.
Km 3,2
Cruce con pista forestal
Llegamos a una ancha pista forestal que, salvo en sus primeros metros, tiene muy poco desnivel. Aquí abandonamos el área de reserva y caminamos por un buen pinar de pino laricio o salgareño.
Km 4,8
Pozo de la Nieve
Llegamos a una fuente de caudal permanente y, a pocos metros de ella, vemos el Pozo de la Nieve, una robusta y escondida construcción de piedra donde antiguamente se almacenaba la nieve, que se convertía en hielo de manera artesanal para su transporte y uso durante el verano por parte de quienes se podían permitir ese lujo. El pozo donde se almacenaba y prensaba la nieve está actualmente tapiado por razones de seguridad, por lo que en el interior de la construcción solo queda una pequeña estancia a modo de pequeño refugio. Unos 150 metros más adelante abandonamos la pista y seguimos de frente por un camino que pronto se convertirá en una bellísima senda tradicional. De aquí en adelante nuestro GR coincide con varios senderos de pequeño recorrido (PR), por lo que muchas de las balizas del sendero Bosques del Sur llevan los colores blanco, rojo y amarillo.
Esta zona es más soleada, por lo que la vegetación se va haciendo más termófila. Abunda la encina y aparecen las jaras, mientras el pino laricio se mezcla con rodales de pino negral, de corteza rojiza. A nuestra derecha, abajo, veremos la escondida aldea de La Fresnedilla, y poco a poco se abren grandes vistas hacia el este, donde aparecen montañas como Los Calarejos y el Puntal de Rayuela (llamado también de La Ajedrea y de Siles). Más lejos, hacia el nordeste, divisamos las elevaciones de nuestra gran cadena montañosa en la provincia de Albacete, tales como La Sarga, El Padroncillo, La Almenara y el Calar del Mundo, algunas de ellas en el vecino Parque Natural Los Calares del Mundo y de La Sima. Cruzaremos también una pista forestal que, a la derecha, nos llevaría al cercano camping de La Canalica.
Km 5,8
Senda hacia la Piedra de los Agujeros
En este punto arranca a la izquierda una diminuta senda sin señalizar y con bastante pendiente que nos conduciría hacia el entorno de la Piedra de los Agujeros, un curioso hito geomorfológico a 1304 metros de altitud que es un ejemplo de relieve uniformé en dolomías. Si decidimos subir, contemplaremos hermosas vistas en todas las direcciones. Siguiendo nuestra ruta, más adelante, si giramos la vista hacia atrás podremos observar la Piedra, de la que habitualmente solo se ve un agujero, pero que desde determinados ángulos puede comprobarse que tiene una segunda abertura larga y muy estrecha, de ahí su nombre. Desde nuestra senda continuamos gozando de buenas vistas hacia el este, además del placer de recorrer un viejo camino con calzos de piedra seca, lo que hace volar nuestra imaginación hacia un pasado en el que construir estas vías de comunicación costaba un enorme esfuerzo. Al frente aparece la inconfundible Muela de Bucentaina.
Km 6,9
Collado de Mirahueta
La senda desemboca en un camino algo más ancho. Unos metros antes, a nuestra izquierda, conviene desviarse unos cuantos pasos a un magnífico mirador natural hacia la vertiente opuesta. Estamos en el Collado de Mirahueta, donde pasamos del monte Navalperal al monte Bucentaina, y desde el citado mirador nos sorprende una vastísima panorámica hacia el oeste, con grandes bosques, la pequeña aldea de La Hueta, los montes Peñalta y El Yelmo, Sierra Oruña y, a lo lejos, las Sierras de Las Villas y de Cazorla.
Siguiendo nuestra ruta, pronto comprendemos por qué el Bucentaina es uno de los montes con mejor vegetación mediterránea del parque natural. Bajo el pinar de negral crece un potente sotobosque de encinas, enebros, olivillas (Phyllirea angustifolia) y algunos madroños y cornicabras. Estas últimas aportan una bella pincelada cromática en otoño. Al frente vemos las montañas albaceteñas antes citadas y el pequeño pueblo de Cotillas.
Km 8,7
Cara norte del Bucentaina
Nuestra ruta desemboca en una pista forestal que rodea todo el Bucentaina. Caminamos por ella durante unos metros para llegar a un pequeño llano despejado, por el que pasa un cortafuegos y desde el que hay magníficas vistas. En él giramos a la izquierda por una pequeña senda y cambiamos de vertiente. La senda comienza enseguida a bajar vertiginosamente, internándose en la cara norte del Bucentaina. Si en la cara este, por la que venimos, había un buen sotobosque, la cara norte luce una vegetación espectacular que nos envuelve por completo. El ambiente se torna más umbrío y aparece una apretada cobertura de especies nobles, entre las que destacan el madroño y el durillo (Viburnum tinus). En el kilómetro 10,2 llegamos de nuevo a una pista forestal, que abandonamos de inmediato para seguir por nuestra extraordinaria senda. De cuando en cuando las vistas se van abriendo hacia el pueblo de Siles, el valle del Guadalimar y la Sierra del Calderón.
Km 11,1
Cruce con pista forestal
Llegamos a una nueva pista forestal y giramos a la derecha, recorriendo el último tramo de la etapa 21, que durante 1,4 km coincide con el primer tramo de la etapa 1, que viene subiendo en sentido contrario desde el Área Recreativa Peña del Olivar. Recorriendo esta pista forestal, a nuestra izquierda contemplamos ya un paisaje ameno y humanizado, de ambiente rural, con olivares, pequeñas huertas regadas por el arroyo de Los Molinos y el pueblo de Siles muy cercano. A lo lejos, la desnuda e inconfundible Piedra del Cambrón, y a su derecha las montañas albaceteñas que citamos anteriormente. El kilómetro 11,5 encontramos la fuente de El Noguerón, de mucho caudal, a donde los sileños acuden con frecuencia para aprovisionarse de agua de calidad.
Km 12,5
Área Recreativa Peña del Olivar
Un kilómetro más debajo de la fuente de El Noguerón finalizamos la etapa en el Área Recreativa Peña del Olivar, un lugar muy popular para los vecinos de Siles. Se sitúa a ambos lados del Arroyo de Los Molinos y dispone de fuente, bar, terraza, mesas, parque infantil y, en verano, una magnífica zona natural de baño, de aguas frías y limpias. Hay también un pequeño parque con una colección botánica en la que se pueden ver muchas de las especies más representativas de la flora del parque natural.