Naturaleza

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Parque Natural Sierra de Andújar

El Parque Natural Sierra de Andújar, de media montaña, constituye un magnífico ejemplo de ecosistema mediterráneo. En este entorno se observan las manchas de vegetación natural más extensas de Sierra Morena.

¿Qué hacer?

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Ruta del Toro Bravo

Ruta del Toro Bravo

RUTA DE LAS RESES BRAVAS

Medio natural: Sierra Morena, en el entorno del Parque Natural Sierras de Andújar y en los términos municipales de Andújar, Villanueva de la Reina, Baños de la Encina y La Carolina.

Inicio del recorrido: En Andújar, en la rotonda de Continente y Hotel Del Val.

Final del recorrido: Entrada a La Carolina desde carretera del Centenillo.

Distancia del recorrido: 88 km.

Duración del recorrido: Aproximadamente 5 horas.

Recomendaciones: Época idónea de visita desde octubre a final de abril. Provisionarse para 4 horas mínimo.

Descripción: Se inicia el recorrido en el punto kilométrico 0 de la carretera J-5010 al Santuario de la Virgen de la Cabeza y Puertollano. En los tres primeros kilómetros nos movemos entre las huertas familiares y los regadíos de las terrazas del Guadalquivir para pasar, en el punto kilométrico 4,500, por terrenos de olivar. A partir de este punto, coincidiendo con la parada de sementales del estado, el terreno se hace más serrano, primero mediante matorral y dehesa de pastos, pasando paulatinamente a pinares de repoblación de gran densidad. En el punto kilométrico 12,300 podemos visitar el Centro de Visitantes del Parque Natural Viñas de Peñallana, paraje en el que se ubican magníficas fincas de recreo, conocidas como "Viñas". En el punto kilométrico 14,200 tomamos la desviación derecha por la carretera JH-5002, que discurre entre pinares más o menos mezclados con matorral de lentiscos, coscojas y jaras de gran riqueza faunística y dedicación cinegética y ganadera. En este cruce hay dos restaurantes, último punto para desayunar o tomar un aperitivo en dos o tres horas. La carretera presenta un regular estado de conservación.

Hacia el kilómetro 18 del recorrido, desaparece el pinar, el paisaje es de dehesa de pastos con arbolado de encinas y alcornoques, principalmente, y se abren vistas panorámicas de la sierra a ambos lados. Hacia el kilómetro 21 empieza un magnífico encinar adehesado en el que pastan los toros bravos de la Finca de los Escoriales, del hierro de D. Germán Gervás, fundado en 1959. En el km 24,100 encontramos las minas de los Escoriales, que ya era explotada por los romanos. En el kilómetro 24,400 nos hallamos ante un cruce de caminos y un tentadero. El desvío a la izquierda nos conducirá al Embalse del Jándula. Siguiendo a la derecha pasaremos por las fincas Tapicas, de la Ganadería de Flores-Albarrán, Navas de Benjamín Sorando o Los Alarcones de Samuel Flores, esta última desde 1928, lugares donde podremos descubrir al toro bravo en su medio, los cercados de protección y manejo, los lugares de alimentación y abrevadero, junto con algunas especies protegidas o cinegéticas. Desde el punto kilométrico 32,800 se contemplan unas magníficas vistas que no hay que perderse: a la derecha, de la Sierra de Ambroz (761 m.), y a la izquierda del Embalse del Rumblar y el Castillo de Burgalimar, en Baños de la Encina. A partir de aquí la carretera continúa dirección norte, pasando por la gran casa-cortijo de Los Alarcones. El paisaje se abre hasta las sierras de Ambroz y Los Calderones, en el extremo noreste del Parque Natural de la Sierra de Andújar. En el punto kilométrico 42, y coincidiendo con el comienzo del Coto Nacional de Selladores-Contadero, contemplaremos áreas de pequeños pinares que se entremezclan con la dehesa y el matorral; más adelante las manchas de pinares son más grandes y densas aunque conservando algunos ejemplares de alcornoque. La carretera mejora y se hace descendente, girando a partir de la casa de Selladores al sureste. El paisaje, al abandonar Selladores-Contadero, cambia hacia un monte de matorral dominado por la jara del lentisco y los pastos naturales; así llegamos a Nava del Sach, en el kilómetro 64, lugar en el que existen pinturas rupestres catalogadas, para desde aquí ascender hasta El Centenillo, antiguo poblado minero, en cuyo entorno podremos contemplar numerosas escombreras de las minas que funcionaron hasta los años 50, hoy reconvertido en núcleo residencial. En esta pequeña población podremos hacer un receso para tomar un aperitivo y degustar los platos típicos del lugar, entre los que se incluyen los guisos de carne de caza y los productos serranos. Continuamos la última parte de la ruta, ya sobre una carretera de sierra en perfecto estado de conservación hasta La Carolina, distante 16 km aproximadamente, descendiendo desde El Centenillo hasta al Río Grande, lugar en el que definitivamente desaparece el pinar para seguir ya en terreno de matorral y pastos y atravesar el río de la Campana.
 

Ruta del Toro Bravo

 

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